Tras socializarse el pasado mes de agosto la solicitud del gobernador José Rosas Aispuro Torres, para contratar un financiamiento de hasta 7 mil 244 millones de pesos, que se aplicarían en obras de inversión pública productiva y la restructuración de deuda pública bancaria a largo plazo, las reacciones de la sociedad civil, políticos y del propio Gobierno del Estado de Durango fueron variadas.

Sin embargo, este inicio de semana durante la mañanera del Presidente de la República se sembró desde Palacio Nacional la posibilidad de un acto de corrupción entre el gobierno de Aispuro y los legisladores locales de Morena, que ya campeaba en los pasillos y charlas de café en la capital del estado. El pago por “servicios” parlamentarios.

Los elementos que rodearon el proceso de aprobación nos hicieron a muchos tener pensamientos no blancos en su momento, y a la distancia siguen surgiendo otros más.

1. El préstamo o financiamiento fue aprobado 24 horas antes de que feneciera la Sexagésima Octava Legislatura y en periodo extraordinario.

2. En una Legislatura de mayoría “morenista”, cuando podrían haber esperado 48 horas y tener la mayoría calificada con sus aliados del PRI y el PRD.

3. A la sombra de la noche.

4. Extrañamente, quienes cabildearon la aprobación: Iván Gurrola Vega presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO), y Otniel García Navarro, presidente estatal de Morena, se ausentaron durante la votación.

5. Sandra Amaya, miembro de la tercia de élite en Morena, votó en contra.

Luego del ruido que causó la aprobación, el Gobierno del Estado de Durango que encabeza Rosas Aispuro se apresuró a desmentir que se tratara de un crédito. “Es falso, se está mal informando”, se advirtió desde la Dirección de Comunicación Social de Gobierno del Estado.

Para justificar su dicho, se deslizó lo que ellos llamaron “una ficha técnica”, cuyo contenido indica que -hace cuatro años- recibieron una deuda pública de 14 mil millones de pesos, que redujeron significativamente y que los ahorros generados se destinaron al abasto de medicamento y en “atención a la pobreza”.

Renglones abajo indica que la deuda “en este momento asciende a casi 7 mil millones de pesos”, lo que significa una reducción del 50 por ciento, que con sentido social se aplicó en atención a la pobreza y del abasto del medicamento. No obstante, el desabasto sigue siendo la queja diaria.

Lo que la ficha no indica es que:
– Que la aprobación de este crédito o financiamiento dejará al Estado endeudado por un plazo de 20 años, según lo precisa el artículo cuarto del Decreto. Es decir, hasta el año 2041.

– Que la fuente de pago del financiamiento serán las participaciones federales que le correspondan al Estado.

– Que las autorizaciones concedidas –6 mil 264 millones para financiamiento de deuda y 980 millones para construcción, rehabilitación y mejoramiento de infraestructura del Estado- podrán ejercerse a partir de la entrada en vigor del decreto y hasta el 31 de diciembre del 2022. Entonces, ¿para que la prisa?

– Que la deuda a financiar está localizada en las instituciones bancarias; Santander, 3 mil 073 millones; Banorte, 2 mil 035 millones y BBVA, 930.4 millones, datos al 31 de julio del 2021.

Respecto al pago por servicios parlamentarios, existen datos de la vox pópuli que los diputados de Morena fueron “compensados” por su voto a favor. Los gestores Otniel García Navarro e Iván Gurrola recibieron presuntamente la nada despreciable cantidad de 10 millones de pesos cada uno, mientras que el resto sólo 3 millones.

Habrá quien diga que es fantasía pura, pero ya hubo uno que otro fanfarrón que se dio el lujo de presumir y comprar autos nuevos y de contado. El descontento de la exbancada de Morena por el desigual trato, y “la lavada de cara” de sus dirigentes Otniel e Iván que “prudentemente” abandonaron el recinto parlamentario para no votar, llegó a la sede nacional de los “morenos” por una probable causal de corrupción. Elementos hay.

Hasta la semana pasada el tema se había quedado en la aldea, principalmente en las “benditas redes sociales”. No obstante, sin imaginarlo llegó a la tribuna más alta del país, a la mañanera de Palacio Nacional y de inmediato se calificó como un tema político.

JOSÉ ROSAS AISPURO TORRES: “Lo que se ha dicho es falso (…) No permitiré señalamientos infundados, no se ofreció ningún dinero (…) tiene que ver con un conflicto interno de Morena”.

OTNIEL GARCÍA NAVARRO: “Falso ese tema, es algo completamente falso. Imagínate que alguien pague para que se vote en contra o porque se le señale (…) Este tipo de declaraciones son guerra sucia que trata de afectar y dañar la imagen de MORENA porque el año que entra es la elección de gobernador”.

IVÁN GURROLA: Los señalamientos se suscitan “en el marco de la sucesión, están asustados los opositores de Morena, tratan de desacreditar al partido y a sus actores –porque- Iván sale bien posicionado”.

AMLO: “Si hay un comportamiento inmoral, los militantes de los partidos pueden acudir a las instancias que existen para que hagan sus investigaciones, se sancione a los responsables. Entonces, es un asunto que corresponde a los partidos.

En el caso de Durango, investigar porqué votaron a favor del incremento de la deuda, si hay justificación sobre esto. Es importante saber en qué se va a gastar el dinero”

Si se trata de un caso de corrupción o de un asunto político, sólo se podrá saber si se realizan las investigaciones respectivas. Por lo pronto, el ingeniero Roberto Delgado llevó el caso hasta la sede nacional de Morena.

Los misiles están dirigido a Otniel e Iván, aunque seguramente la queja seguirá su curso y alcanzará a la exbancada morenista en la Legislatura local. La historia arranca desde el convencimiento para dejar sin efecto la reforma a la Ley Orgánica del Congreso del Estado.

Todo un caso para la Unidad de Inteligencia Financiera…

Salvo que la compensación esté debajo del colchón o en el rubro de “Apoyos y Subsidios” del Gobierno del Estado.

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