Por cada trabajador estatal que recibirá el puente mundialista, existen aproximadamente 14 trabajadores duranguenses que seguirán laborando con normalidad.
La suspensión de actividades beneficiará directamente a 57 mil 896 servidores públicos estatales. Del otro lado están más de 780 mil trabajadores ocupados en Durango que no recibirán el día libre.
Menos del siete por ciento de los trabajadores de la entidad tendrá acceso al beneficio. El otro 93 por ciento seguirá sujeto a su jornada habitual.
El problema aparece cuando las escuelas cierran.
Mientras oficinas gubernamentales y planteles educativos suspenderán actividades hasta el lunes, comercios, talleres, restaurantes, empresas de servicios, fábricas y pequeños negocios continuarán operando. Para miles de madres y padres trabajadores la pregunta no será si verán el partido inaugural del Mundial, sino quién cuidará a sus hijos durante la jornada laboral.
La actual administración estatal ya había otorgado descansos extraordinarios con motivo del Día del Maestro y durante el puente de mayo que enlazó el Día del Trabajo con la Batalla de Puebla. En ambos casos, los beneficios alcanzaron a la burocracia estatal y al sistema educativo.
Los costos quedaron en otro lado.
Para muchas familias la única alternativa es pedir apoyo a familiares, pagar una cuidadora o faltar al trabajo. El servicio puede superar los 300 pesos diarios, un gasto que no aparece en los anuncios oficiales del puente.
La inconformidad no es nueva. Durante la ampliación del puente por el Día del Maestro surgieron cuestionamientos de padres de familia que señalaron las complicaciones que generan las suspensiones escolares para quienes deben seguir trabajando.
El puente mundialista vuelve a colocar sobre la mesa una realidad incómoda.
Mientras cerca de 58 mil trabajadores estatales recibirán cuatro días de descanso por decisión administrativa, más de 780 mil duranguenses deberán seguir trabajando y resolver por cuenta propia las consecuencias del cierre de escuelas.
Para la burocracia será un puente.
Para miles de familias trabajadoras será un problema.













