DURANGO, DGO.- La presencia del gusano barrenador continúa afectando una de las actividades económicas más importantes del estado. Aunque las autoridades sanitarias mantienen las acciones de vigilancia y control, la suspensión de las exportaciones hacia Estados Unidos sigue generando incertidumbre entre los productores pecuarios.

A la problemática sanitaria se suma la falta de una fecha concreta para la reapertura del mercado estadounidense, situación que limita la planeación de los ganaderos y mantiene bajo presión al sector. Paralelamente, diversas regiones agrícolas comienzan a resentir los efectos de la irregularidad en las lluvias sobre cultivos como el frijol.

El panorama mantiene al campo duranguense frente a dos desafíos simultáneos: contener la propagación del gusano barrenador y recuperar las condiciones comerciales necesarias para reactivar las exportaciones, uno de los principales motores económicos del medio rural.