DURANGO, DGO.- La caravana integrada por maestros de la CNTE, integrantes de la Cocopo y organizaciones sociales salió de Durango con rumbo a la Ciudad de México para incorporarse a las movilizaciones nacionales del magisterio disidente. La protesta busca fortalecer la presión sobre las autoridades federales, pero también colocar en la agenda nacional una exigencia que tiene origen en territorio duranguense: la liberación de 15 personas recluidas en el Cereso No. 1.

Los dirigentes sostienen que los detenidos son víctimas de persecución política derivada de su participación en movilizaciones relacionadas con el conflicto de Dinamita, en la Región Laguna. La versión oficial es distinta. El Gobierno del Estado mantiene procesos por delitos como obstrucción de vías de comunicación, robo equiparado y delincuencia organizada, derivados de bloqueos realizados en instalaciones industriales de la zona.

La disputa dejó de ser exclusivamente jurídica para convertirse en un conflicto político. Mientras la CNTE acusa criminalización de la protesta social, las autoridades defienden la actuación de las instituciones de procuración de justicia. La incorporación del tema a las movilizaciones nacionales abre un nuevo escenario para un conflicto que hasta ahora permanecía concentrado en Durango.