DURANGO, DGO.- Después de varias semanas de gasto en entretenimiento, alimentos y actividades de la Feria, los hogares deben destinar recursos al comienzo del nuevo ciclo escolar. La transición ocurre mientras comerciantes locales reportan ventas menores y falta de circulante.
Los negocios esperan que la temporada escolar represente un respiro después de la caída registrada durante julio. El beneficio, sin embargo, se concentrará principalmente en papelerías, zapaterías, tiendas de ropa, uniformes y mochilas, antes de extenderse a otros giros.
Agosto pondrá a prueba tanto la capacidad de compra de las familias como la posibilidad de recuperación del comercio. Si el ingreso disponible no alcanza, las compras se reducirán, se aplazarán o dependerán del crédito, trasladando el costo del regreso a clases hacia los meses siguientes.
















