
DURANGO, DGO.- Durango superó los mil 500 casos de violencia familiar en lo que va de 2026, una cifra que confirma el crecimiento sostenido de uno de los problemas sociales más persistentes de la entidad. El fenómeno mantiene presencia tanto en zonas urbanas como rurales y continúa presionando a las instituciones encargadas de atención y protección de víctimas.
Detrás de los expedientes existe una realidad más compleja. Especialistas han advertido que factores como presión económica, consumo de sustancias y deterioro de la salud mental están contribuyendo a incrementar los conflictos dentro de los hogares. La cifra oficial, además, podría representar solo una parte del problema debido a los casos que nunca son denunciados.
El aumento de la violencia familiar trasciende el ámbito doméstico. Impacta en la seguridad, la salud pública y el desarrollo social, convirtiéndose en uno de los indicadores más claros del desgaste que enfrenta una parte importante de la población duranguense.














