Durango, Dgo.- El centro de la ciudad de Durango comienza a mostrar señales visibles de presión económica, con locales cerrados y una rotación constante de negocios que no logran mantenerse a largo plazo. Comerciantes reportan una disminución en el flujo de clientes, especialmente entre semana.
Información publicada y testimonios de locatarios apuntan a que el consumo se mantiene contenido, lo que impacta directamente en la rentabilidad de los establecimientos. A esto se suman costos operativos que dificultan la permanencia de pequeños negocios.
Aunque no se trata de un fenómeno generalizado, sí comienza a perfilarse como una tendencia que podría impactar el empleo y la dinámica comercial en el primer cuadro de la ciudad.














