Ernesto Alanís – “El operador del infierno”

En la Junta manda fuerte,
al PRI lo tiene de adorno;
la flaca le guiña un ojo:
“¡Tú votas… pero en el horno!”
Entre acuerdos, risas y favores, la huesuda ya pidió curul en la JUGOCOPO.

Calaverita de Ernesto Alanís

En el Congreso la flaca gritó con emoción:
“¡Busco a Ernesto Alanís, el rey del acomodo y del guante del PRIazón!”
Con el gobernador brinda, sonríe y reparte abrazos,
mientras al pueblo lo deja mirando los pedazos.

“¡Ay calaca, no me lleves, que aún tengo comisión!”,
rogó el buen Ernesto con cara de ilusión.
Pero la huesuda soltó una carcajada sonora:
“¡Nomás mandas levantar la mano… y el pueblo llora!”