Atlas y el León, una paridad de fuerzas

Atlas rescata a puro pulmón el empate en la cancha del León en un partido que tuvo buena intensidad

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CIUDAD DE MÉXICO.- Se reencontraron pronto el Atlas y el León, protagonistas de la última final del futbol mexicano y pactaron un empate que fue bien jugado y de intensidad aceptable para el público.

El Atlas, que no ha perdido piso ni fuelle después de levantar el campeonato, hiló su segundo partido sin derrota en el torneo e incluso fue mejor en el principio del cotejo.

Franco Troyansky, que mostró no ser un advenedizo, comenzó a dar señales de su futbol, por sus desmarques y aproximaciones, una de ellas a pleno rostro del arquero Cota, que le sacó un disparo con puros reflejos.

Y cuando el Atlas pensó que estaba cómodo en el campo, el León, siempre vertiginoso, les volteó la cancha y les cambió las condiciones.

A pesar de ello, un remate al poste de Aldo Rocha fue lo que sacudió al equipo esmeralda, sensato en la realidad de que, si dejaba aumentar al Atlas, lo pagaría caro.

Por eso arreciaron al frente y con la velocidad como argumento, empezaron a hacer daño por la zona central de la defensa rojinegra. Primero fue Martínez y luego Víctor Dávila a quien Santamaría trabó en el área.

El penal fue convertido por Ángel Mena, que es experto, y el León volvía a sonreír por tener las circunstancias a su favor. Sin embargo, el Atlas apeló a su nueva épica, echó el resto y con furia logró el empate por medio de Édgar Zaldivar que en su remate chocó con el poste, pero no perdió su cometido de rescatar a su equipo.