‘Tlalli’, la escultura de una mujer, inspirada en las colosales cabezas olmecas, será quien ocupe el lugar que hasta hace unos meses correspondía a la figura de Cristóbal Colón. Pedro Reyes, el escultor detrás de esta obra, detalló en qué se inspiró, el significado y cómo ha sido el proceso creativo.

‘Tlalli’ significa tierra en náhuatl, y aunque comúnmente se representa a este elemento con una mujer, Reyes explicó que todas las deidades tienen una dualidad.

Me inspira mucho la cabeza olmeca porque es una aportación única. Una cabeza olmeca no es algo que pertenece a un cuerpo, es una entidad en sí misma”, apuntó.

Indicó que uno de los retos a los que se enfrentó fue crear los rasgos femeninos de una cabeza olmeca, dado que las representaciones existentes son masculinas.

Los rasgos que sí conservé de mucha de la escultura olmeca, en primer lugar, son los ojos, pues son felinos, es el ojo jaguar. También los labios, que se ha asociado al jaguar, pero como dice el Poeta Rubén Bonifaz Nuño, en realidad uno ve dos serpientes encontradas que representan el origen del cosmos”, explicó.

Las dos serpientes a las que hace referencia también se encuentran en el tocado de ‘Tlalli’.

En el mundo prehispánico en realidad se hacían unas trenzas y, que, esas trenzas se manifiestan como dos cornezuelos, uno ve en la alfarería y en las cerámicas, en piezas pequeñitas… que puede uno encontrar figuritas que tienen estos cornezuelos”.

Esas representaciones llevaron a Pedro Reyes a pensar en dos trenzas que se cruzan formando un ‘Ollín’ en la parte posterior de la cabeza (que representa un día del calendario, pero también es un símbolo del temblor de tierra).

Agregó que otros elementos que se incorporan son los aretes y la nariguera, que eran utilizados por deidades y personas comunes, así como hombres y mujeres sin distinción.

Es como si una persona que no usara aretes, casi casi como si saliera desnuda a la calle, pero también tiene que ver con ciertos ritos iniciáticos. La perforación del tabique nasal era también un rito de paso”, comentó.

Pedro Reyes también habló de lo que le implica la escultura para él, “esa pasión por el sustrato mineral, en el cual uno hace una especie de transmisión espiritual”.

Agregó que espera que ‘Tlalli’ sea una escultura que pueda responder a las demandas que espera el sitio donde será colocada (Paseo de la Reforma).

Finamente, Pedro Reyes también hizo un reconocimiento a las personas que trabajan en su taller a quienes se refirió como “los mejores escultores de México”.

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