Mujeres víctimas del abuso y la explotación sexual perpetrados por el difunto Jeffrey Epstein, lanzaron un proyecto en el que en un autobús llamado libromóvil transportan copias impresas y digitales de los 3.5 millones de documentos que detallan la cercana amistad de décadas del financiero con el actual presidente estadunidense. Foto La Jornada

Washington y Nueva York. Diez de las más de mil mujeres víctimas del abuso y explotación sexual perpetrados por el difunto financiero Jeffrey Epstein participaron en el inicio de un nuevo proyecto que exhibe copias impresas y digitales de los 3.5 millones de documentos que detallan la amistad cercana del presidente Donald Trump con el criminal, y denuncia lo que califican de un masivo esfuerzo de encubrimiento.

Un lado de un autobús llamado Libromóvil Donald J. Trump y Jeffrey Epstein, exhibe documentos y fotos que detallan la amistad de décadas entre ambos magnates; el interior del vehículo está lleno de cajas de documentos y muestras de archivos digitales emitidos por el Departamento de Justicia bajo presión del Congreso y de las víctimas y sus aliados.

El objetivo inmediato de esta iniciativa es demorar la ratificación del procurador general en funciones, Todd Blanche, por negarse a continuar la investigación de los cómplices de Epstein y, a largo plazo, obligar a que el gobierno proceda con la investigación a todos los responsables del abuso y tráfico sexual coordinado por el ex financiero.

“La sala de lectura no se trata sólo de papeles. Es la evidencia física del sufrimiento humano mientras aquellos en el poder vieron hacia otro lado”, declaró Amanda Roberts, cuñada de Virginia Giuffre, una joven que trabajaba para Trump y después para Epstein y quien acusó al financiero de abuso sexual y de ser entregada al príncipe Andrés de Gran Bretaña y otros hombres influyentes. Fue una de las primeras en acusar a Epstein y sus colegas; se suicidó el año pasado,

“Este no es un encubrimiento que ya acabó, es un crimen en progreso”, acusó Miles Taylor. “Trabajé en el primer gobierno de Trump y vi de cerca la corrupción desnuda del presidente. Esto se trata de una relación que Trump no quiere que nadie vea”.

La relación de Trump con Epstein empezó en 1990, pero el mandatario insiste en que rompió con su amigo a principios de 2000. Un correo electrónico que el criminal envió a un reportero en 2019, poco antes de ser encontrado muerto en su celda en espera de su juicio, sólo decía: “Trump sabía lo de las chicas”.

Incluidos en los documentos exhibidos en el libromóvil están los resúmenes de entrevistas que realizó la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) con una mujer que afirma haber sido abusada sexualmente por Epstein y después por Trump cuando tenía entre 13 y 15 años.

La FBI realizó cuatro entrevistas a la mujer, pero ella dice que decidió no presentar una queja formal en ese tiempo porque suponía que nunca procederían contra estos poderosos hombres.

Alva Johnson, quien trabajó para la campaña electoral de Trump en Alabama en 2016, acusó que el entonces candidato la forzó a besarlo contra su voluntad y después ganó una demanda civil por la que recibió 300 mil dólares, pagados por la campaña.

“Estoy aquí hoy representando a las otras 27 mujeres que han acusado a Trump”, declaró a reporteros convocados para la inauguración de este proyecto. “No es fácil ser una sobreviviente, fui demandada por la campaña, pero gané”.

Todas las sobrevivientes que tomaron la palabra este jueves afirmaron haber enfrentado ataques por hombres poderosos que suponían que las autoridades no deseaban escuchar sus historias. Pero el miércoles fueron al Congreso para entregar copias de los archivos y recordarle a los legisladores de sus demandas para la presentación pública de documentos que aún no han sido divulgados sobre el caso y también una investigación de todos los hombres nombrados en los archivos del caso.

En el acto, realizado con el trasfondo del Capitolio, la activista Mary Corcoran señaló que “los políticos depredadores pueden usar de manera legal sus fondos de campaña electoral para demandar a quien se atreva a acusarlos de abuso sexual”.

David Garrett, el organizador de este libromóvil, explicó que la intención es llevar el archivo sobre ruedas a estados claves antes de las elecciones intermedias programadas para noviembre. “Lo que intentamos es crear una experiencia física en vivo que ayude a definir la corrupción de este gobierno”.