¡Respiro para las familias mexicanas! El precio del jitomate, alimento esencial en las cocinas mexicanas, bajó a los 30 pesos por kilo tanto en centros comerciales como en la Central de Abasto de la CDMX, por lo que el Gobierno de México firmó un acuerdo con el objetivo frenar el alza de esta hortaliza.
El jitomate saladette y bola alcanzaron un precio de 30 pesos por kilogramo en la Central de Abasto de Iztapalapa, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM).
Sin embargo, al adquirir los productos en centros comerciales, el precio se puede elevar aún más, según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Por ejemplo, durante los primeros días de junio, el kilo de jitomate se ubicó en 35 pesos en Bodega Aurrera Express de Santa María de la Ribera, 36 pesos en Wall-Mart Express de Av. Río Churubusco y 38 pesos en La Comer de Insurgentes Sur, por mencionar algunos casos.
Hasta la primera quincena de mayo, el precio del jitomate acumuló dos meses y medio con una inflación anual superior al 100 por ciento.
Tan solo en los primeros quince días de mayo, el incremento anual fue de 118.5 por ciento, aunque en la primera quincena de marzo alcanzó 152 por ciento, su nivel más alto desde febrero de 2006, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Profeco vigilará que no suba el precio del jitomate
La Procuraduría Federal del Consumidor vigilará el comportamiento de los precios en los puntos de venta finales y realizará monitoreos permanentes a proveedores y comercializadores para verificar que los beneficios derivados del acuerdo lleguen efectivamente a los consumidores.
La titular de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, explicó que el acuerdo firmado la semana pasada permitirá estabilizar gradualmente los precios después de una serie de factores que afectaron la oferta del producto, entre ellos las intensas heladas registradas en Estados Unidos, las granizadas en regiones productoras de México y la incidencia de algunas plagas en los cultivos.
El gobierno federal señaló que el mecanismo es de carácter voluntario y busca coordinar a los sectores público, productivo, comercial y académico para fortalecer el abasto nacional, proteger la economía familiar y garantizar condiciones más favorables para los productores de jitomate.
















