La inversión empezará a dinamizarse desde este mes y con ello se generará un nuevo impulso al crecimiento económico en México, señaló el secretario de Hacienda, Edgar Amador, en entrevista con El Financiero.
“Hubo una modificación en los calendarios de la inversión pública, respondiendo a la nueva regulación de inversión en infraestructura… pero la concreción de los proyectos públicos empieza ya en este mes y debemos ver un repunte muy importante de la inversión pública y mixta en el corto plazo”, explicó el funcionario.
Recordó que, por ejemplo, en el caso de los proyectos mixtos en el caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), hubo una asignación muy superior a la originalmente estimada debido a una muy buena demanda por parte de los promotores.
“Asociada al efecto multiplicador de la inversión pública, vamos a tener mayor inversión privada, lo que ayudará a catalizar el despegue de la inversión privada”, estimó Amador.
El Plan de Infraestructura del gobierno contempla un monto de 5.6 billones de pesos de inversión desde este año hasta el 2030.
El secretario de Hacienda consideró que, de ese total, aproximadamente el 60 por ciento de los recursos serán inversión pública directa. Le seguirán en importancia los proyectos mixtos, como los que se desarrollan en la CFE, mientras que proyectos privados como concesiones y algún otro tipo serán la minoría.
Amador estimó que el impacto de la mayor inversión pública en el crecimiento económico empezará a notarse en el segundo semestre del año.
“Las convocatorias ya están en curso; las asignaciones y firmas de contratos de los proyectos estarán en curso el próximo mes. Los proyectos de trenes van a pasar por el Consejo de Inversiones en una semana más. No pasará de un par de meses para que empecemos a ver ya los efectos en la economía”, dijo.
Cuestionado sobre la caída de la recaudación del ISR que se presentó en el mes de abril, respondió que este impuesto responde mucho al coeficiente de beneficio de las personas morales, pero que los datos de corto plazo que han observado muestran ya una recuperación que esperan que sea duradera.
En materia fiscal, señaló que, después de los anuncios hechos por la presidenta de la República hace algunas semanas respecto a las reglas del SAT, lo que incluso se publicó en el Diario Oficial de la Federación, señaló que percibe otro ánimo del sector privado.
“Se buscó dejar muy nítidos algunos puntos que pudieran estar introduciendo falta de certeza en la tributación. Eso ya se está aterrizando de manera operativa en los criterios y en las prácticas del SAT”, refirió.
Respecto a la decisión de las agencias calificadoras Moody’s y S&P al bajar calificación y perspectiva respectivamente en la deuda soberana, Amador cuestionó la decisión.
“Nos cuesta trabajo entender la racionalidad detrás de esa acción. Venimos de un esfuerzo fiscal sin precedentes. Llevamos los ingresos tributarios a niveles nunca vistos. Por el lado del balance, tuvimos una reducción del déficit, digamos, el mayor ajuste en más de tres décadas, pero ellas (las calificadoras) tienen sus metodologías. Por nuestro lado, nos toca mejorar aún más el perfil y la trayectoria del balance público; para eso tenemos que abocarnos tanto en la parte de los ingresos como en la optimización del gasto”.
Al cuestionársele respecto al papel que está cumpliendo la banca de desarrollo en el marco del Plan México, indicó que es crucial y que Nafin ya agotó el programa de garantías que tenía, por lo que se está evaluando una segunda ronda, en tanto que Banobras es pilar de los proyectos de infraestructura, mientras que el crédito de Bancomext también está aumentando.
Respecto a las discrepancias que existen entre las estimaciones de Hacienda respecto al crecimiento del PIB de este año con las que predominan entre los analistas o en instituciones como la OCDE, señaló que esperan que corrijan.
“Ya ocurrió el año pasado. Algunas instituciones nos tenían con cifras negativas en el arranque del año. Platicamos con ellos y al final creo que se convencieron de que la economía mexicana es más resistente y robusta de lo que pensaban. Tenemos industrias muy competitivas que han sabido adaptarse muy eficientemente a la nueva realidad. Yo creo que en materia de pronósticos económicos probablemente tengamos una repetición de lo que ocurrió el año pasado, en el que pudimos mejorar los pronósticos de la mayor parte de las instituciones”, concluyó.
















