DURANGO, DGO.- Más de 30 establecimientos han cerrado sus puertas en el Centro Histórico de Durango durante los últimos meses, de acuerdo con reportes de organismos empresariales. El fenómeno se concentra en corredores comerciales tradicionales donde las rentas alcanzan hasta 45 mil pesos mensuales, una cifra que comerciantes consideran insostenible frente a la desaceleración del consumo local.

La discusión escaló cuando el gobernador Esteban Villegas rechazó que exista una crisis económica en el primer cuadro de la ciudad. La postura oficial sostiene que Durango atraviesa una transición hacia modelos comerciales más competitivos, con mayor presencia de franquicias, cadenas nacionales y plataformas digitales, en sustitución de negocios tradicionales que durante décadas dominaron la actividad económica del centro.

Sin embargo, Canaco, Canacope y el Consejo Coordinador Empresarial sostienen una lectura distinta. Para los organismos patronales no se trata de una evolución natural del mercado, sino de un desplazamiento gradual de comerciantes locales provocado por rentas elevadas, menor afluencia de clientes, crecimiento del comercio informal y una economía que sigue mostrando señales de fragilidad en el consumo cotidiano.