DURANGO, DGO.- La actividad industrial de Durango registró una caída que obliga a revisar el optimismo económico expuesto durante el Cuarto Informe de Gobierno. Mientras la administración estatal destaca anuncios de inversión y proyectos futuros, la producción que actualmente opera en el territorio enfrenta un escenario de menor dinamismo.
Una inversión anunciada no equivale a una empresa instalada ni garantiza empleos inmediatos. Entre la firma de un acuerdo y el inicio de operaciones existen permisos, infraestructura, construcción y contratación; por ello, el balance económico debe diferenciar los proyectos en negociación de aquellos que ya producen, pagan salarios y compran a proveedores duranguenses.
El Gobierno estatal deberá informar cuántas inversiones anunciadas están realmente operando, cuántos empleos permanentes generaron y en qué municipios se encuentran. La caída industrial muestra que la narrativa del futuro todavía no consigue modificar plenamente los indicadores del presente.
















