DURANGO, DGO.- El precio del ganado en pie producido en Durango cayó hasta 20 pesos por kilogramo como consecuencia del cierre de la frontera estadounidense y de la acumulación de animales que ya no pueden colocarse en el mercado de exportación.

La restricción obligó a los ganaderos a vender dentro del país una producción originalmente destinada a Estados Unidos. El incremento de la oferta saturó el mercado nacional y fortaleció la posición de los compradores, que ahora pagan menos por cada animal.

El golpe ocurre mientras el gusano barrenador continúa avanzando en el estado. Durango acumula 228 casos confirmados, 51 de ellos activos, y la plaga tiene presencia en 30 de sus 39 municipios.

Los productores enfrentan así una doble presión: reciben menos dinero por su ganado y deben aumentar el gasto en inspección, medicamentos, movilización y alimentación. Para las pequeñas unidades, la reducción del precio puede eliminar el margen de ganancia e incluso obligarlas a vender animales antes de tiempo.

La falta de una fecha cierta para reabrir la frontera impide planear los siguientes ciclos productivos. Cada semana de cierre incrementa el número de cabezas retenidas, reduce la liquidez en las comunidades rurales y traslada pérdidas hacia proveedores y trabajadores del sector.

La emergencia dejó de ser exclusivamente sanitaria. El gusano barrenador amenaza a los animales, pero el cierre comercial golpea directamente el ingreso de las familias ganaderas. Mientras la frontera permanezca cerrada, Durango seguirá vendiendo más barato y pagando más por sostener su producción.