
El presidente Donald Trump está presionando a Corea del Sur, antiguo aliado de Estados Unidos, en materia de comercio y seguridad, al realizar, una vez más, acercamientos públicos a Kim Jong-un.
El domingo, Trump ordenó al Pentágono que redujera los ejercicios militares anuales con Corea del Sur, calificándolos de “inapropiados” para su “buen amigo” en Corea del Norte, al tiempo que criticaba a Seúl por no apoyarlo lo suficiente en el asunto de Irán. Un día después, el líder republicano afirmó que Kim había respondido a su propuesta de diálogo, calificándola de un avance “muy positivo”.
El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, expresó posteriormente su descontento por el estancamiento de las negociaciones con Estados Unidos sobre las aspiraciones de Seúl de adquirir su primer submarino de propulsión nuclear.
“Por favor, aceleren los esfuerzos”, declaró el martes durante una reunión de gabinete transmitida en directo. “Cuanto más fuertes seamos por nuestra cuenta, mayor será el valor y la necesidad de la alianza”, añadió.
¿Por qué hay tensiones entre EU y Corea del Sur?
Las crecientes tensiones entre ambos aliados se producen en un contexto de quejas en Washington por la lentitud de Seúl en el cumplimiento de su promesa de inversión de 350 mil millones de dólares, y según un informe de prensa , Estados Unidos ahora quiere que los gigantes surcoreanos de los semiconductores formen parte del paquete.
La instalación de plantas adicionales de SK Hynix o Samsung en territorio estadounidense podría perjudicar los planes de Lee de construir más centros tecnológicos en el país para ayudar a distribuir los beneficios de la IA entre un mayor número de personas.
Esta disputa supone un difícil equilibrio para la administración de Lee, ya que los funcionarios deben sopesar ciertas decisiones comerciales frente a los intereses de seguridad, un área en la que Seúl depende en gran medida del paraguas nuclear estadounidense para protegerse del creciente arsenal atómico de Kim.
“Corea del Sur podría verse con una participación insuficiente en un posible proceso diplomático que afecte a su seguridad y prosperidad”, declaró Mason Richey , profesor de la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros, refiriéndose a cualquier conversación entre Trump y Kim sin la consulta de Lee.
¿Qué sabemos de la posible conversación de Trump con Kim Jong-un?
“Esto socavaría la confianza generalizada de la población surcoreana en la fiabilidad de Estados Unidos como aliado, al menos bajo la presidencia de Trump”.
En una posible señal de diplomacia discreta, Corea del Sur anunció el martes que el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, realizará esta semana su primera visita a Seúl en casi cinco años para abordar temas relacionados con Corea del Norte y otros asuntos internacionales.
Se espera que Trump visite la ciudad de Shenzhen, en el sur de China, en noviembre para una cumbre de líderes, lo que podría servir como punto de partida para un diálogo con Kim.
Durante su primer mandato, Trump mantuvo conversaciones con Kim Jong-un en tres ocasiones, pero no logró convencer al líder norcoreano de abandonar sus ambiciones nucleares.
Desde entonces, Kim se ha convertido en un socio clave del presidente ruso Vladimir Putin y ha declarado que solo retomará dichas conversaciones si Washington reconoce oficialmente a Pyongyang como potencia nuclear permanente.














