
El banco de inversión más influyente del planeta, Goldman Sachs, lanzó su revolucionario pronóstico para el Mundial 2026. Mediante un sofisticado modelo estadístico liderado por el economista Jan Hatzius, la entidad financiera simuló el torneo en 50,000 ocasiones basándose en el sistema de puntuación Elo. El resultado arrojó un veredicto contundente que sacude el mapa del fútbol internacional.
España lidera los pronósticos de Goldman Sachs
Los economistas determinaron que España cuenta con un 26% de probabilidades de ganar el Mundial 2026, la cifra más alta de la competencia. El fundamento radica en su liderato del ranking Elo con 2,155 puntos y un patrón histórico: la Copa del Mundo casi siempre regresa a Europa tras ser conquistada por un combinado sudamericano.
El cuadro de élite lo completan Francia, con un 19% de opciones, y Argentina, con el 14%. Entre estos tres candidatos concentran el 59% de las posibilidades de quedarse con el trofeo Jules Rimet. El estudio descarta el vigente monarca albiceleste, concluyendo que el factor de campeón vigente reduce drásticamente las probabilidades de repetir la hazaña de Qatar 2022.
A los grandes favoritos les siguen:
Brasil: 8% de probabilidades.
Inglaterra: 5%.
Países Bajos: 5% de opciones.
Alemania: Relegada por ser el único gigante sin aportación de talento ofensivo de élite.
El polémico lugar de México en el Mundial 2026
La proyección matemática encendió las alarmas en la Concacaf. A pesar de su condición de anfitrión locales, México tiene únicamente 0.8% de opciones de ser campeón, compartiendo el mismo porcentaje que Ecuador. La cifra sitúa al Tri en el fondo de las estimaciones, apenas por encima de Estados Unidos (0.5%), Uruguay (0.4%), Paraguay (0.3%) y Panamá (0.1%).
El modelo ampliado es, en gran medida, ciego ante factores no ofensivos, la salud, el momento individual de los futbolistas y la experiencia de los entrenadores”.
El camino trazado por la simulación proyecta una final donde España derrotaría a Argentina. La Roja superaría a Austria, Colombia, Turquía y Francia, mientras que los sudamericanos eliminarían a Uruguay, Estados Unidos y Portugal antes de caer en el partido definitivo.
Aunque la matemática financiera minimiza las esperanzas mexicanas, la verdadera respuesta se definirá cuando ruede el balón y la localía juegue su papel en el antes llamado por muchos años Estadio Azteca.














