DURANGO, DGO.- El último reporte laboral exhibe que cerca de 55 mil personas migraron hacia la informalidad durante el último año, consolidando uno de los mayores focos de deterioro económico en la entidad. La pérdida de empleos con prestaciones refleja el debilitamiento del mercado interno y la incapacidad de generar crecimiento sostenido.

El fenómeno ya impacta directamente en consumo, recaudación y estabilidad social. Comercios locales, constructoras y pequeños proveedores reportan menor circulante, mientras aumenta la dependencia de trabajos temporales y actividades sin seguridad social.

La informalidad comienza además a convertirse en un riesgo político silencioso. La precarización laboral erosiona confianza en las instituciones, amplía desigualdad y presiona a gobiernos estatales y municipales rumbo al siguiente ciclo electoral.

DURANGO ENTRA EN ALERTA POR CRISIS DE CIRCULANTE Y CAÍDA ECONÓMICA

La CANACO y sectores empresariales advirtieron que Durango enfrenta uno de los niveles más bajos de flujo económico de los últimos años, en medio de caída de remesas, baja inversión y desaceleración comercial.

Empresarios reclaman que el CODEDUR 2040 permanece prácticamente inactivo mientras crece la presión financiera sobre pequeñas y medianas empresas. La falta de obra pública competitiva, inversión privada y estrategias regionales profundiza el freno económico.

El problema ya dejó de ser percepción empresarial. La reducción del circulante comienza a impactar empleo, consumo básico y estabilidad de negocios familiares, especialmente en municipios con alta dependencia migratoria.