DURANGO, DGO.- Las remesas enviadas por migrantes duranguenses comenzaron a mostrar una disminución durante el primer trimestre de 2026, afectando directamente el ingreso de miles de familias en municipios con alta dependencia económica de Estados Unidos. Analistas locales advierten que el endurecimiento migratorio y las nuevas revisiones financieras impulsadas por Washington comienzan a impactar el flujo de dinero hacia México.

El descenso ocurre en un contexto donde el consumo interno ya muestra debilitamiento. Comercios locales y pequeños negocios reportan menor movilidad económica, especialmente en municipios rurales y zonas urbanas populares donde las remesas funcionan como principal soporte financiero familiar.

El impacto político y social comienza a sentirse en sectores comerciales y de servicios. La caída del circulante amenaza con profundizar cierres de negocios, reducción de empleos y mayor presión sobre economías domésticas que ya enfrentan inflación, endeudamiento y bajos salarios.

ALERTAN FUGA DE CAPITALES Y PARÁLISIS ECONÓMICA

Empresarios duranguenses advirtieron que inversiones locales comienzan a migrar hacia otras entidades debido a la falta de obra pública competitiva, bajo dinamismo económico y escasas oportunidades de crecimiento. Sectores como construcción y comercio señalan que varias empresas evalúan mover maquinaria, operaciones y capital fuera del estado.

La preocupación se intensifica porque Durango mantiene bajos niveles de atracción industrial comparados con entidades del norte del país. Cámaras empresariales sostienen que el estancamiento económico ya se refleja en menor generación de empleo formal y caída en proyectos privados.

La fuga de capitales se convierte en un problema político porque exhibe debilidad en la capacidad de retención económica estatal. La percepción empresarial comienza a deteriorarse en un momento donde el gobierno enfrenta presión por seguridad, agua y desaceleración comercial.