DURANGO, DGO.- Los municipios de Cuencamé y Pueblo Nuevo enfrentan una severa crisis de abastecimiento de agua potable derivada de la sequía y la disminución en niveles de captación. Habitantes de distintas comunidades reportaron fallas prolongadas en el suministro, baja presión y dificultades para acceder al recurso básico, situación que se agrava por las altas temperaturas registradas durante mayo.
El Sol de Durango destacó que la problemática ya impacta tanto zonas urbanas como rurales, obligando a algunas familias a depender de pipas, almacenamiento improvisado y tandeos irregulares. En varias comunidades, vecinos denunciaron que el servicio no llega de forma constante pese a los cobros puntuales en recibos y cuotas municipales.
La crisis hídrica comienza además a presionar actividades económicas y productivas en ambos municipios. Autoridades estatales reconocieron que el combate a la sequía será una de las prioridades inmediatas tras concluir la gira de trabajo por los 39 municipios del estado, donde el tema del agua apareció como una de las principales demandas ciudadanas.














