DURANGO, DGO.- Durango mantiene su estatus como zona libre de gusano barrenador, una condición clave para la exportación de ganado, pero el riesgo se ha incrementado tras la detección de casos en el estado vecino de Zacatecas. Ante este escenario, autoridades y productores han reforzado los filtros sanitarios en los límites estatales para evitar la entrada de la plaga.

La vigilancia incluye revisiones más estrictas al traslado de animales, así como medidas preventivas para detectar cualquier indicio de infestación. La preocupación no es menor, ya que la presencia del gusano barrenador podría comprometer de inmediato la sanidad del hato ganadero y cerrar mercados internacionales.

El sector pecuario enfrenta así un escenario de contención permanente, donde la prevención se vuelve crucial para evitar pérdidas económicas. La experiencia en otras regiones ha demostrado que un brote puede escalar rápidamente si no se actúa con rigor desde las primeras señales.