DURANGO, DGO.- Productores agrícolas en Durango han intensificado sus protestas al señalar que los precios actuales de sus cosechas no cubren los costos de producción. El reclamo se centra en cultivos estratégicos como frijol y maíz.
El problema radica en el desequilibrio entre costos e ingresos: insumos como fertilizantes, semillas y combustibles han incrementado, mientras que los precios de venta se mantienen bajos. Esto genera pérdidas o márgenes mínimos para los agricultores.
El dato estructural es claro: cuando la rentabilidad desaparece, la actividad se vuelve insostenible. La presión del campo no solo es económica, también es social, al afectar directamente la estabilidad de comunidades rurales.















