INFOGRAFÍA HECHA CON IA

DURANGO, DGO.- La tasa de desocupación en la ciudad de Durango alcanzó 4.4 por ciento, en un entorno donde distintos sectores económicos muestran menor capacidad para generar nuevos puestos de trabajo.

El indicador de desempleo representa sólo una parte del problema. Más de la mitad de la población ocupada en la entidad trabaja en condiciones de informalidad, sin contrato estable, seguridad social o prestaciones. Para miles de familias, tener una actividad remunerada no significa contar con certeza laboral.

La precariedad también afecta al conjunto de la economía: reduce el consumo, limita la recaudación y deja a los hogares expuestos ante enfermedades, accidentes o caídas en sus ingresos. El desafío para las autoridades no es únicamente reducir la desocupación, sino impulsar empleos formales, productivos y suficientemente remunerados.