DURANGO, DGO.- Durante la madrugada del 21 de abril, un incendio en una zona vulnerable de Durango consumió entre 10 y 15 viviendas construidas con materiales frágiles, movilizando a cuerpos de emergencia para controlar el siniestro y evitar su propagación.
El impacto fue directo sobre familias de bajos recursos, evidenciando las condiciones de riesgo en asentamientos donde predominan estructuras de madera, lámina y cartón. Este tipo de materiales facilita la propagación del fuego, especialmente en condiciones de viento.
Las autoridades continúan evaluando daños, pero el dato central es la vulnerabilidad estructural: un solo evento puede dejar a decenas de personas sin hogar. Este tipo de incidentes expone la falta de planeación urbana en zonas marginadas.















