Un Leopard polaco, durante unas maniobras en mayo de 2022. Foto: REUTERS

Alemania y Estados Unidos se disponen a adoptar medidas cruciales para el devenir de la guerra en Ucrania. Alemania ya ha decidido entregar algunos de sus propios carros de combate Leopard 2 a Kiev, según publican varios medios alemanes. Además, el Gobierno de Olaf Scholz dará autorización para que otros países que poseen estos tanques puedan a su vez reexportarlos. El cambio de opinión de Berlín supone un giro en la postura de cautela y reflexión que Scholz había mantenido hasta ahora, pese a la presión de varios de sus aliados. Ese movimiento alemán llega acompañado del futuro envío de carros de combate estadounidenses Abrams —que también trascendió este mismo martes—, reclamado por Berlín como condición para mover ficha y liberar los Leopard 2, según fuentes diplomáticas.

El movimiento conjunto sigue la fórmula de coordinación y unidad que ha exigido Berlín y puede ser el primer paso para la formación de una coalición de países que envíe a Kiev los tan ansiados tanques de fabricación occidental. Los aliados de Ucrania dan así un paso decisivo en su apoyo militar a Ucrania con el envío de tanques pesados.

Washington se inclina a enviar una cantidad todavía no determinada de Abrams, según ha adelantado The Wall Street Journal. Algunos medios estadounidenses hablan de que transferirá a Kiev una treintena de estos tanques pesados, aunque no ha trascendido cuándo. Hasta ahora, Estados Unidos se había mostrado reticente a enviar sus Abrams porque, según Washington y analistas militares, la logística de apoyo es mucho más compleja. Mientras, Alemania suministrará al menos una compañía de Leopard 2 del modelo A6, según adelantó Der Spiegel. Una compañía equivale en la mayoría de ejércitos europeos a 14 unidades.

El canciller alemán, Olaf Scholz, y su ministro de Defensa, Boris Pistorius, han estado estos días bajo gran presión de países como Polonia y los bálticos y en el foco por su reticencia a tomar una decisión sobre, al menos, permitir que otros países reexporten los tanques de fabricación alemana. Scholz y Pistorius han repetido estos días que estaban esperando a formar una coalición de todos los aliados y que Alemania nunca actuaría en solitario. Todavía no se conocen los detalles del acuerdo que se ha empezado a revelar el mismo día de la visita del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, a Alemania, donde ha recordado a los aliados que deben hacer más y más rápido para ayudar a Ucrania a defenderse de la agresión rusa.

Este miércoles Scholz comparece en el Bundestag (Parlamento alemán), donde se espera que anuncie oficialmente su decisión y ofrezca información sobre el número de tanques que está en disposición de enviar a Ucrania. Pistorius señaló la semana pasada en Davos que ha encargado un inventario tanto de las unidades con las que cuenta la Bundeswehr (Ejército alemán) como de las que pueda tener en stock la industria.

“¡El Leopard ha sido liberado!”, ha celebrado la vicepresidenta del Parlamento alemán, Katrin Göring-Eckardt, de Los Verdes, en su cuenta de Twitter. “Ahora esperemos que pueda ayudar rápidamente a Ucrania en su lucha contra el ataque ruso y por la libertad de Ucrania y Europa”. “Tomar la decisión ha sido difícil, pero era inevitable”, ha señalado la presidenta del comité de Defensa del Bundestag, la liberal Marie-Agnes Strack-Zimmermann, en sus redes sociales. Tanto verdes como liberales, socios de Scholz en la coalición de Gobierno, se habían sumado a la presión internacional para que el canciller accediera a enviar los Leopard.

Polonia, que ha liderado al grupo de países que querían forzar a Alemania a cambiar de idea, ha presentado este martes la solicitud formal al Gobierno de Scholz para mandar 14 unidades de estos tanques a Kiev. Los Leopard 2 son blindados modernos y ágiles que el ejército ucranio reclama desde hace meses para defenderse de la agresión rusa y poder recuperar terreno conquistado por las fuerzas invasoras, así como para hacer frente a la nueva ofensiva que, según la OTAN, está preparando el Kremlin para esta primavera y en la que Moscú podría poner en marcha ya a su aviación de forma activa. Aunque Polonia tiene sus propios Leopard, necesita la autorización del país fabricante, en este caso Alemania, para reexportarlos a Kiev. Dos ministros de Scholz habían anunciado este martes que la decisión se tomaría “muy pronto”.

La coalición de países que decidan entregar algunos de sus Leopard tratarán de sumar al menos un centenar, la cantidad que los analistas del think tank International Institute for Strategic Studies (IISS) calculan que es la mínima para poder marcar la diferencia en el campo de batalla. Ucrania pide contar con 300 carros de combate.

Un despliegue militar complejo
Los Leopard 2, sin embargo, no supondrán un punto de inflexión si no llegan acompañados de una estructura técnica de acompañamiento: apoyo aéreo, apoyo de infantería y mando integrado. Un reto. Y el envío de aviones puede ser el siguiente capítulo de debate entre los aliados. La puesta en marcha adecuada y la logística para que los Leopard 2 sean efectivos tampoco será rápida, apuntan fuentes de uno de los países aliados.

Ejércitos de 15 países europeos cuentan en sus arsenales con un total de 2.405 unidades del tanque alemán Leopard 2, de distintos modelos y actualizaciones. Según cifras delIISS, Alemania dispone de 521. El debate sobre los tanques en los últimos días y la presión de Polonia y los Estados bálticos para agilizar la decisión de Berlín ha visibilizado algunas fracturas entre los aliados en la fórmula para suministrar material militar letal a Kiev. Hasta ahora, para Scholz la entrega de tanques era una línea roja. Al canciller le preocupaba que el presidente ruso, Vladímir Putin, encuentre en los tanques alemanes la excusa para una escalada en el conflicto. “Debemos evitar que se convierta en una guerra entre Rusia y la OTAN”, dijo la semana pasada en el foro económico de Davos (Suiza).

Países Bajos también está considerando poner a disposición de Ucrania 18 carros de combate Leopard 2, que tiene en régimen de alquiler. “Los alquilamos, lo que significa que podemos comprarlos, lo que significa que podemos donarlos”, dijo este martes el primer ministro Mark Rutte en una entrevista con varios medios internacionales en Bruselas. El político añadió que si existía la posibilidad de organizar una entrega con otros países como Finlandia y Portugal, estarían “dispuestos a considerarlo”, según cita el Frankfurter Allgemeine.

“Estamos preparando nuestra decisión, que se producirá muy pronto”, dijo este martes el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, tras recibir al secretario general de la OTAN en Berlín. Pistorius destacó que Alemania no se iba a interponer en la decisión que tomaran otros socios y aseguró que apoya la iniciativa de empezar a ofrecer entrenamiento en los Leopard a las tropas ucranias lo antes posible, una propuesta que hicieron Polonia y Finlandia en la cumbre de Ramstein la semana pasada.

Stoltenberg elogió el papel de Berlín en el apoyo a Ucrania. “Alemania está brindando una de las mayores ayudas militares, financieras y humanitarias”, señaló: “Las armas alemanas salvan vidas en Ucrania todos los días”. Pero también dejó muy claro que esperaba mayor liderazgo por parte del Gobierno de Scholz. “En este momento crucial de la guerra, debemos proporcionar sistemas más pesados a Ucrania, y debemos hacerlo más rápido”, urgió. “La única forma de lograr una paz duradera es dejarle claro a [Vladímir] Putin que no ganará en el campo de batalla”, añadió el noruego.

Mientras, el Kremlin ha vuelto a elevar el tono y ha advertido de que el suministro de tanques a Ucrania no traerá “nada bueno” y que repercutirá en las relaciones entre Rusia y Alemania. “Estas relaciones ya están en un punto muy bajo y no hay un diálogo constructivo ni con Alemania ni con otros países de la OTAN”, ha dicho el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en una rueda de prensa telefónica diaria citado por la agencia estatal Tass.

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