Un índice del consumo de la institución indica que el consumo creció 10 por ciento a tasa anual durante febrero. (Shutterstock)

Las expectativas del consumo apuntan a una mejoría en marzo y un repunte en abril, tras un débil desempeño durante febrero.

De acuerdo con el reporte “El impacto del Covid-19 en el consumo en tiempo real y alta definición”, de BBVA Research, con base en el gasto en tarjetas, el consumo se aceleró a partir de marzo.

Un índice del consumo de la institución indica que el consumo creció 10 por ciento a tasa anual durante febrero, cifra que se elevó a 17 por ciento en marzo y 50 por ciento en abril. Destaca en el mes un repunte en el gasto en transporte, hoteles y restaurantes.

Sin embargo, en febrero, de acuerdo con un reporte del INEGI, el consumo privado interrumpió su recuperación y disminuyó 0.2 por ciento, con respecto al mes previo.

A tasa anual, este indicador se contrajo 6.5 por ciento, con lo que sumó 15 meses en declive.

“Varios factores afectaron al consumo durante febrero, por un lado, la primera quincena de dicho mes hubo confinamiento y fue hasta la segunda mitad del periodo cuando las medidas de aislamiento comenzaron a relajarse”, indicó Alejandro Saldaña, subdirector de análisis económico de Ve por Más.

Agregó que las caídas fueron más acentuadas en los bienes importados, “está asociado a problemas de producción en las cadenas de suministro de algunas mercancías. Hacia delante, conforme la reapertura económica vaya aumentando de la mano de la campaña de vacunas y empiecen a disminuir las restricciones económicas, veremos una recuperación en el consumo”.

“La caída en febrero en el consumo tiene que ver con un efecto de estacionalidad, es decir, la típica cuesta de enero donde hay ciertos controles en el gasto en las familias. Hay que destacar el retroceso en los productos duraderos, esto refleja que los consumidores no estaban haciendo compras, seguimos con este impacto de la pandemia”, dijo Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero en Black Wallstreet Capital México (BWC).

Añadió que se espera que la confianza en los hogares mexicanos “en sus condiciones económicas mejorarán en los siguientes meses, comparado a lo que están viviendo al día de hoy, entonces de alguna manera se está viendo ya una reactivación económica, pero desafortunadamente se está dando de una manera lenta”.

Impacta inflación a salarios
El salario contractual ligado a las empresas con trabajadores bajo un contrato colectivo en la jurisdicción federal registró un descenso promedio de 0.58 por ciento en abril del 2021, en términos reales, lo que implicó su primera caída desde octubre de 2018, ante el repunte reciente en la inflación.

Por actividad económica, los salarios en la industria retrocedieron 1.03 por ciento; en la construcción y manufacturas se reportaron caídas de 1.97 y 1.06 por ciento, respectivamente.

Por su parte, en los servicios los salarios disminuyeron 0.08 por ciento; destacaron la caída en transporte, almacenamiento y comunicaciones de 0.90 por ciento.

De acuerdo con los registros de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), hubo un total de 528 revisiones salariales contractuales en el mes referido, 238.5 por ciento más en comparación con el mismo periodo del año anterior (372 revisiones).

El número de trabajadores implicados en las revisiones en abril pasado ascendió a 109 mil 346, esto es, 160.73 por ciento mayores a los involucrados a lo registrado en abril del 2020.

El descenso en los salarios contractuales se explica por el reciente aumento de la inflación, que en abril alcanzó un nivel de 6.1 por ciento, “con estas series de negociaciones se busca que el poder adquisitivo de los empleados se mantenga y no se vea afectado por la inflación. Ya vimos un pico en el alza de los precios en abril y posiblemente en mayo, pero esperaríamos que se empezaría a moderar hasta el segundo trimestre”, expuso Rodríguez.

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