El presidente estadounidense, Donald Trump, el miércoles en Midland (Texas).BOD DAAEMMIRCH / GTRES

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado este jueves a través de su cuenta de Twitter la posibilidad de aplazar las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, alegando sospechas infundadas de que el aumento del voto por correo debido a la pandemia provocará fraude electoral. Se trata de la primera vez que el presidente plantea esta posibilidad, algo que los demócratas temían desde que empezó la crisis del coronavirus.

La fecha de las elecciones presidenciales (el martes después del primer lunes de noviembre cada cuarto año) está fijada por la legislación federal y el presidente carece de competencia para cambiarla unilateralmente. Pero el solo hecho de plantear un aplazamiento constituye una acción insólita para un presidente, en un país que presume de modélico en el traspaso pacífico del poder, y abre la posibilidad de que el propio Trump o sus seguidores más fieles cuestionen la legitimidad de unas elecciones para las que, desde hace unas semanas, los sondeos dan una clara ventaja a su rival demócrata, Joe Biden.

“Con el sistema universal de voto por correo (no el voto para los ausentes, que va bien), las de 2020 serán las elecciones más fraudulentas e imprecisas de la historia. Sería una gran vergüenza para Estados Unidos. Aplazamos las elecciones hasta que las personas puedan votar de forma adecuada y segura???”, ha tuiteado el presidente estadounidense.

Su caótica gestión de la crisis del coronavirus, el deterioro de la economía y su impermeabilidad al clamor por la justicia racial que recorre el país desde la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía a finales de mayo, han erosionado sustancialmente la popularidad del presidente. Desde hace semanas, Biden viene aumentando su ventaja respecto a Trump en los sondeos. La media que elabora el portal Real Clear Politics señala 8,4 puntos porcentuales de ventaja media a escala nacional para el exvicepresidente de Barack Obama. Biden se impone en los sondeos no solo a nivel nacional, sino en algunos de los Estados llamados a ser decisivos en las presidenciales.

Trump, sin embargo, ha asegurado que el voto no presencial constituye “el mayor riesgo” para su reelección. En sus tuits de este jueves, sostiene que el voto por correo “se está demostrando un desastre catastrófico” y acusa a los demócratas de agitar el espectro de injerencias extranjeras en los procesos electorales en Estados Unidos pero no querer afrontar esta cuestión. No existen datos que sustenten las sospechas lanzadas por el presidente sobre que el voto por correo implique fraude. Pero en el proceso de las primarias presidenciales que se ha llevado a cabo durante estos meses de pandemia, se ha visto que en los Estados donde se facilitó el voto por correo la participación fue considerablemente más elevada que en los que solo se votó en persona. El contraste de las críticas de Trump al voto por correo con la actitud de los demócratas de animar a sus votantes a solicitarlo, ha producido ya, según los expertos, una ventaja de los demócratas en esta modalidad de sufragio.

Los tuits de Trump planteando un aplazamiento de los comicios llegaban en la mañana en la que el Departamento de Comercio ha hecho públicos los terribles datos sobre el impacto de la pandemia en la economía. El PIB cayó un 32,9% en el segundo trimestre del año, en tasa real anualizada, un colapso de la economía sin precedentes, tanto en envergadura como en velocidad. El golpe de la pandemia ha arrebatado a Trump el que era el principal argumento para su reelección: un ciclo de crecimiento económico ininterrumpido extraordinariamente largo que el presidente esperaba que le serviría en bandeja un segundo mandato, y que el coronavirus ha hecho saltar por los aires.

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