Fue desde 1964 la residencia presidencial en Venezuela y ha quedado abierta al público después de 20 años de chavismo. La Casona, una enorme mansión colonial ubicada en la urbanización Santa Cecilia, en Caracas, estuvo ocupada en los últimos años por la familia del expresidente Hugo Chávez, fallecido en 2013. Nicolás Maduro, que no pudo mudarse a esa residencia cuando le tocó llevar las riendas de la llamada revolución bolivariana tras la muerte de su antecesor y que hoy afronta una crisis de legitimidad, firmó un decreto el viernes para convertir el domicilio de los presidentes en un “parque cultural” dedicado al poeta venezolano Aquiles Nazoa.

Las alambradas y barricadas que impedían el paso frente a la mansión fueron retiradas, pero siguen a un costado de la vía principal de la urbanización que por décadas tuvo que lidiar con un vecino que tras cada elección presidencial podía hacerse indeseable. El sábado, el ministro de Cultura de Maduro, Ernesto Villegas, dirigió un improvisado recorrido por la enorme villa, que tiene ocho salones repletos de obras de arte, piscina y amplios jardines. “Este es un uso público anticipado, no se han hecho todas las adecuaciones todavía”, explicó Villegas, que obtuvo la aprobación de Maduro para el proyecto a finales de septiembre y asegura que lo realizó “casi sin recursos”.

Entre las modificaciones que se hicieron está la colocación de retratos y fragmentos de poemas de Nazoa, una de las figuras de la poesía venezolana del siglo XX, en varias áreas de la casa. También se abrió la habitación que supuestamente usaba Chávez. Un pequeño cuarto a un costado del salón del Consejo de Ministros, con cama matrimonial, un televisor pantalla plana y un pequeño escritorio donde reposa el libro de actas del Cabildo de Caracas que, asegura Villegas, dejó el líder de la revolución.

La casa que perteneció a la antigua hacienda de caña de azúcar de La Pastora de la familia Brandt, sin embargo, tiene mucha más historia que los vecinos de Santa Cecilia no olvidan. Por ejemplo, recuerdan la madrugada del 4 de febrero de 1992, cuando Hugo Chávez, que más tarde se arropó con un edredón azul a cuadros como el que mostró Villegas en su habitación, intentó un golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez. Ese día las balas llovieron sobre las viviendas de la zona en el asalto a La Casona, comandado por el mayor general Miguel Rodríguez Torres, ministro de Maduro hasta 2014, que luego se fue a la disidencia y hoy está encarcelado.

Chávez vivió en La Casona hasta el principio de su primer mandato. El golpe fallido que sufrió en 2002 lo atrincheró entre Miraflores —sede del Gobierno— y el complejo militar Fuerte Tiuna. Desde entonces, el lugar donde viven los presidentes en Venezuela se ha vuelto casi secreto en Venezuela. Fueron sus hijas las que más uso hicieron de la mansión y en el vecindario recuerdan el ruido de las fiestas de los primeros años de chavismo y el silencio de los últimos. A Maduro le tocó ocupar La Viñeta, la residencia del vicepresidente, en 2013, cuando fue electo en los comicios sobrevenidos por la muerte de Chávez. Así fue cómo el domicilio presidencial desató rumores sobre disputas familiares entre los Chávez y los Maduro-Flores por el uso del lugar. El actual líder bolivariano intentó zanjar el asunto diciendo, cuando llevaba un año de presidente, que los familiares de Chávez seguían en el lugar por protección y que él trabajaba desde Miraflores y vivía en “otra casa”.

Rosa Virginia Chávez, la hija mayor del líder chavista, estaba casada en ese momento con Jorge Arreaza, que entonces era el vicepresidente y hoy es canciller de Maduro. “Yo le pedí y le ordené al vicepresidente Jorge Arreaza que permaneciera en La Casona como una forma de protección de la familia del comandante Chávez”, dijo en una entrevista a finales de 2013. Pero no se supo quiénes realmente la han ocupado los últimos años y en qué momento los desalojaron y cambiaron la cerradura para que ninguna otra familia presidencial pueda entrar. Villegas tampoco lo supo explicar. “Que sea la residencia oficial presidencial no quiere decir que todos los presidentes hayan vivido acá” y aseguró que Chávez celebró su último cumpleaños en La Casona, en julio de 2012, y que Maduro grabó el mensaje de Navidad de 2018 en los jardines.

El ministro de Cultura informó de que La Casona Cultural Aquiles Nazoa estará abierta solo de jueves a domingo para poder continuar con la adecuación de los espacios para el uso público. En el recorrido del sábado, le tocó ocultar un letrero con un error ortográfico que identificaba uno de los salones, que excusó con la premura con la que se hizo todo. Luego quiso mostrar el libro en el que se registraron las visitas de las grandes personalidades que pasaron por el lugar. “Acá estuvieron personalidades como los Reyes de España, Fidel Castro, Cantinflas”, prometió, pero el libro viejísimo, empolvado y que no se podía revisar, estaba abierto en la página que firmó el cantante mexicano Emmanuel durante alguna gira por el país en los años ochenta.

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