La continua escalada de las tensiones comerciales y la creciente posibilidad de un Brexit sin acuerdo, ocasionaron una desaceleración en la economía global que la llevó a crecer por debajo de los años previos, sin embargo, los analistas de JP Morgan Asset Management prevén que estos riesgos se están disipando y podrían revertir el crecimiento en 2020.

De acuerdo con Gabriela Santos, estratega de mercados globales en JP Morgan, en las últimas seis semanas la intensidad de estos riesgos ha disminuido, ya que han surgido caminos para una tregua en la guerra comercial entre Estados Unidos y China y una salida ordenada del Reino Unido de Europa, lo que ha relajado la confianza de los inversionistas.

“Con cautela esperamos que la guerra comercial no se intensifique aún más y que el proceso Brexit no incluya una salida sin un acuerdo. Estas suposiciones, combinadas con la amplia flexibilización monetaria y el estímulo fiscal más limitado visto a lo largo de 2019, deberían permitir que el crecimiento global cambie un poco más hacia su tendencia de 3.0 por ciento en 2020”, comentó.

Indicó que se han comenzado a ver signos tempranos de que esta recuperación podría ocurrir a principios del próximo año, ya que los principales indicadores han comenzado a mejorar en octubre y noviembre, incluidos los pedidos de exportación en Corea y Taiwán y las expectativas de producción futura y nuevos pedidos de PMI de Markit.

De acuerdo con su análisis, los nuevos pedidos manufactureros han estado mejorando más rápido que los inventarios en los mercados emergentes y la Zona Euro, lo que sugiere que la producción debería recuperarse en los próximos meses.

Comentó que con base en esta perspectiva, los inversionistas no deben esperar una aceleración del crecimiento económico global al estilo del año 2017, dado que las tensiones comerciales persistentes limitarán el alcance de la mejora en las exportaciones globales y el gasto de capital. Además, el crecimiento del empleo se ha desacelerado un poco en los mercados desarrollados en los últimos meses, causando un enfriamiento en los sectores de servicios.

Perspectiva positiva
“Esperamos solo una leve mejora en el crecimiento fuera de los Estados Unidos, pero esto ya es una victoria después de una desaceleración constante. Esta mayor estabilidad económica debería reforzar las expectativas de ganancias empresariales a nivel internacional, deteniendo el declive visto en los últimos 18 meses”, agregó.

Santos enfatizó que esta mejora en la confianza de los inversionistas podría permitir que el dólar se estabilice y con ello que los mercados accionarios internacionales suban más en 2020, con ocasionales momentos de volatilidad en el camino.

Recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó a la baja sus previsiones de crecimiento mundial para 2020. Para este año la entidad espera un avance global del 2.9 por ciento, el más reducido desde la última crisis, misma cifra que se alcanzaría en 2020. Hace un año la OCDE esperaba para 2020 un crecimiento del 3.5 por ciento.

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