
Aunque entre la sociedad mexicana persiste la creencia de que el cáncer de mama es un diagnóstico reservado de forma casi exclusiva a mujeres mayores de 40 años, hasta 15% de los casos anuales de cáncer de mama en el país se diagnostican en mujeres menores de esa edad.
De acuerdo con las estadísticas mexicanas, con investigadoras médicas, oncólogas, ginecólogas, radiólogas, genetistas que tienen esta experiencia de las mujeres mexicanas, nos damos cuenta que hasta 15% de los más de 31 mil casos nuevos anuales de cáncer de mama se dan en mujeres menores de 40 años. Estamos hablando de que la edad no es un escudo para esta población”, advierte en entrevista con Excélsior Miryana Pérez Vela Nieto, directora general de Fundación de Alba, que brinda apoyo integral a personas con cáncer en estado de vulnerabilidad social y económica.
Miryana Pérez Vela explica que en México se presentan, al año, un estimado de cuatro mil 500 casos de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años, con tumores más agresivos, mayor probabilidad de metástasis y en etapas más avanzadas.
Además, de acuerdo con especialistas de Fundación Alba, la edad promedio de diagnóstico en el país se sitúa en los 52 años, casi una década antes en comparación con otros países.
La mayoría está llegando en diagnósticos avanzados y el pronóstico de curación se reduce considerablemente”, alerta Pérez Vela Nieto.
En 2025, en México se reportaron ocho mil 125 fallecimientos de mujeres por tumor maligno de mama, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La mayor proporción de decesos se concentró en mujeres mayores de 50 años (77.8%); los casos entre las mujeres menores de 40 años representaron 6.4%, mientras que la población femenina de 40 a 49 años abarcó 15.7 por ciento.
A esta situación se suma la barrera institucional y el sesgo de edad por parte del personal de salud, que, a pesar del aumento de casos entre mujeres menores de 40 años, se niega a ordenar la realización de mastografías.
La historia de Claudia, diagnosticada a los 39 años, refleja dicha resistencia. Al detectar una parte dura en su pecho, el médico le indicó que se trataba de una simple fibrosis y que debía esperar a cumplir los 40 para hacerse la mastografía de rutina.
Pero no llegué a los 40, sino que, antes, empezó a cambiar el aspecto de esta lesión, empezó a verse como un moretón… esta lesión empezó a crecer en el tiempo de un mes, de parecer un moretón a ser realmente un tumor muy grande que ya estaba sobre la piel y, cuando me diagnosticaron, me diagnosticaron en la etapa 3 y me dijeron que me había librado por un poquito de estar ya en metástasis”, contó durante el Boom Camp organizado el pasado 10 de octubre por la asociación Pink Boob.
La negativa a hacer mastografías a mujeres jóvenes está respaldada científicamente. “En mujeres menores de 40 no está indicada porque el tejido mamario, a esa edad, es denso y no permite que el estudio sea confiable”, explica la Secretaría de Salud.
Sin embargo, Miryana Pérez Vela subraya que la mastografía no está contraindicada en mujeres menores de 40 años cuando hay síntomas y se identifican los factores de riesgo.
Que ningún médico ni ginecólogo ni médico de general te diga que estás muy chica para hacerte una mastografía… el ultrasonido mamario también es importante realizarlo ante cualquier anomalía”, afirma.
Causas, una incógnita
Pese a las investigaciones en curso, el aumento en la incidencia de cáncer de mama entre las mujeres jóvenes sigue siendo un misterio.
De acuerdo con la Fundación para la Investigación del Cáncer de Mama (BCRF, por sistema siglas en inglés), “las razones del aumento de la incidencia en mujeres jóvenes son complejas, multifactoriales y aún no se comprenden del todo”.
Entre los factores que contribuyen a este fenómeno y que se están investigando se incluyen los cambios en los patrones de maternidad y lactancia, el mayor consumo de alcohol, el exceso de grasa corporal, la genética, la exposición a factores ambientales y otros”, indica.
Factores como antecedentes familiares, cambios en los estilos de vida, el retraso en la edad del primer embarazo, el aumento en el número de ciclos hormonales a lo largo de la vida y factores metabólicos como obesidad pueden estar asociados al incremento en la incidencia de cáncer de mama en mujeres jóvenes observado en las últimas décadas, indica Fundación Alba.
Sin embargo, no es necesario presentar factores de riesgo para ser la primera persona con cáncer de mama en tu familia y tenerlo antes de los 40 años.
Por eso es importante la autoexploración mamaria, aprender a autoexplorarte, hacerlo una vez al mes y poder identificar cualquier anomalía y acudir con el médico especialista”, recalca Miryana Pérez Vela.
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“Con el cáncer, llegué a culparme de haber nacido mujer”
En pacientes oncológicas jóvenes, la falta de respuestas claras sobre sus causas —a veces sin siquiera presentar factores de riesgo como obesidad— lleva a buscar fallas en su historia personal o emocional.
Así lo expresó Angélica, quien fue diagnosticada a los 33 años, quien también compartió su historia en el Boob Camp.
“Durante mi proceso hubo hubo algo que me torturaba, trataba de encontrar la causa de mi cáncer… empiezas a hacer un recorrido de toda tu vida buscando respuestas en cada recuerdo… ¿Será por lo que comía?… O habrá sido aquel día que me enojé tanto y no pude perdonar”, relató.
Llegó un momento en el que incluso me culpé por haber nacido mujer, por tener senos”, admitió.
Sin embargo, el cáncer no tiene origen en emociones reprimidas o errores del pasado.
El cáncer no es una culpa… ustedes no hicieron nada malo. No dejaron de perdonar, no odiaron a un marido que se fue, eso no tiene nada que ver… Entonces, quítenle esa rayita de culpa a ese diagnóstico porque ustedes no hicieron nada mal, ni siquiera ser mujeres”, aseveró la gineconcóloga Ingrid Duarte.
Sobre el tema coincidió la psicóloga oncóloga Mariana Linci:
Esto de las culpas viene quizás de la misma sociedad… si fuera así, ¿ustedes de verdad creen que sólo habría ciertos diagnósticos de cáncer o todos tendríamos cáncer?”.
Lo que nadie dice del cáncer de mama en jóvenes
El tratamiento del cáncer de mama puede desencadenar menopausia prematura, lo que afecta la salud sexual, mental y el sueño.
El uso de fármacos hormonales durante 5 a 10 años (como el tamoxifeno) vuelve riesgoso o impide buscar un embarazo.
El abandono por parte de la pareja es frecuente, con tasas que van de 40 a 70% de los casos.
Señales de alerta. ¿Qué debes buscar y sentir?
Estar atenta a cómo se ven y se sienten tus pechos habitualmente es tu mejor protección, Cualquier cambio persistente o que no puedas explicar debe ser evaluado por un médico.
Bolita o masa inusual: Un bulto nuevo en el pecho o en la zona de la axila
Dolor constante: Molestia persistente en la mama que no esté relacionada con tu ciclo menstrual
Cambios en la piel: Enrojecimiento, hoyuelos o piel con textura similar a una cáscara de naranja
Alteraciones en el pezón: Inversión o hundimiento reciente del pezón, o secreción por el pezón (con o sin dolor)
Ganglios inflamados: Hinchazón en los ganglios linfáticos de la axila o alrededor de la clavícula
Ojo al cáncer de mama inflamatorio
Un tipo de cáncer más común en jóvenes que suele presentarse sin una bolita clara, sino con enrojecimiento, calor e hinchazón en todo el pecho
Aunque la mayoría de los bultos en mujeres jóvenes son benignos (quistes o fibroadenomas), no los pases por alto; cualquier cambio persistente requiere consulta médica
Datos que toda mujer joven debe saber del cáncer de mama
Las jóvenes son más propensas a desarrollar subtipos agresivos como el cáncer de mama triple negativo, así como tumores de mayor tamaño.
Es más común que las mujeres jóvenes tengan tejido mamario denso, lo que puede ocultar pequeñas lesiones en una mastografía estándar, por lo que se recomienda también realizar ultrasonidos.
¿Qué hacer si detectas algún síntoma y tienes menos de 40?
Si notas cualquier anomalía y sientes que la minimizan por tu edad, insiste en que un especialista te evalúe y realice estudios como mastografía y ultrasonido mamario









