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DURANGO, DGO.- Durango llega al Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama con 122 casos reportados durante 2026 y un balance de 88 fallecimientos difundido al comenzar octubre. Ambas cifras corresponden a cortes parciales y describen dimensiones distintas de la enfermedad: los decesos pueden corresponder a pacientes diagnosticadas en años anteriores, por lo que no deben interpretarse como una proporción de los nuevos casos.

La distribución territorial requiere una precisión: los datos disponibles permiten identificar municipios con mayor número de fallecimientos en reportes anteriores, pero no establecer un ranking actualizado de incidencia para 2026. Tener más casos en números absolutos tampoco significa necesariamente un mayor riesgo, porque la comparación exige considerar el tamaño y la edad de la población femenina.

Un reporte publicado en octubre de 2025 ubicó al municipio de Durango con 55 fallecimientos, seguido por Gómez Palacio, con 33, y Lerdo, con siete. También registró muertes en Vicente Guerrero, Canatlán, Tlahualilo, Tepehuanes, Guadalupe Victoria y Nuevo Ideal. Es un antecedente de mortalidad difundido entonces, no un balance municipal de nuevos diagnósticos de este año ni una cifra anual definitiva.

La capital y Gómez Palacio son, además, puntos importantes de atención especializada. En Durango opera el Centro Estatal de Cancerología y en Gómez Palacio se encuentra la UNEME dedicada a la detección y diagnóstico del cáncer de mama. Para evaluar la distribución de la enfermedad es indispensable distinguir el municipio donde una paciente recibe atención del lugar donde reside.

Fuera de esos centros urbanos, el acceso a estudios plantea otra dimensión del problema. Un reporte de este octubre documentó la identificación de mujeres mayores de 60 años en comunidades de Canelas, Otáez y Topia que nunca se habían realizado un estudio para detectar la enfermedad. Ese antecedente impide interpretar automáticamente un menor registro rural como menor presencia de cáncer: también obliga a revisar las oportunidades reales de diagnóstico.

El balance estatal difundido al inicio del mes informó siete mil mastografías realizadas durante 2026, de las cuales mil 500 correspondían a la Ruta de la Salud. El volumen muestra actividad de detección, pero no permite conocer, por sí solo, cuántas mujeres con resultados sospechosos completaron estudios adicionales, recibieron un diagnóstico o comenzaron tratamiento.

En el contraste nacional comparable de 2024, Durango registró una tasa estandarizada de mortalidad de 17.5 defunciones por cada 100 mil mujeres de 20 años y más, frente a 18.7 en el país. Estar por debajo del promedio nacional no demuestra que estén resueltas las dificultades de atención ni permite atribuir el resultado a una campaña específica.

La evaluación pendiente exige conocer los tiempos entre un hallazgo sospechoso, la confirmación diagnóstica y el inicio del tratamiento; también la continuidad de medicamentos y las dificultades de traslado de quienes viven lejos de los hospitales. El alcance de Octubre Rosa debe medirse por las mujeres que logran completar esa ruta de atención, además de los estudios realizados.