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La inseguridad, la caída industrial, la crisis del campo y el menor consumo comienzan a reflejarse en la economía de Durango

DURANGO, DGO.- La economía duranguense comienza a absorber los costos de distintos problemas acumulados. La inseguridad en las carreteras, las dificultades sanitarias del campo, la contracción industrial y el menor consumo dejaron de avanzar como asuntos independientes y empiezan a encontrarse en un mismo punto: la actividad productiva del estado.

El sector comercial encendió las alertas después del despojo violento de tres unidades de carga en carreteras cercanas a Durango. Además de las pérdidas directas y las agresiones sufridas por los operadores, estos hechos elevan el riesgo y el costo del traslado de mercancías, afectando las cadenas de suministro y la operación regional de las empresas.

A esa presión se suma la caída de 7.5 por ciento registrada en la actividad industrial. El retroceso del sector arrastra el desempeño general de la economía estatal y confirma que la desaceleración ya alcanzó uno de los principales espacios de producción, inversión y generación de empleo.

El campo enfrenta su propia crisis. Durango mantiene casos activos de gusano barrenador y continúa sin una fecha definida para reanudar la exportación de ganado hacia Estados Unidos. Al mismo tiempo, la falta de lluvias regulares comienza a afectar los cultivos de frijol, ampliando la incertidumbre entre productores.

El comercio tampoco logra escapar del deterioro. Durante el desarrollo de la Feria Nacional Francisco Villa, seis de cada diez jóvenes empresarios reportaron una caída en sus ventas, señal de que el movimiento generado por el evento todavía no se traduce en mejores ingresos para todos los establecimientos.

La Clave

Durante meses, la inseguridad, el gusano barrenador, la caída industrial y las bajas ventas fueron presentados como problemas sectoriales. Hoy comienzan a producir una sola consecuencia: menor capacidad para invertir, comerciar, generar empleo y sostener el consumo.

Las crisis rara vez llegan juntas. La factura sí.