DURANGO, DGO.- La presencia del gusano barrenador continúa representando uno de los principales desafíos sanitarios para la ganadería duranguense. De acuerdo con el seguimiento oficial, la entidad registra 43 casos activos, cifra que mantiene en alerta a productores y autoridades responsables de la sanidad pecuaria.
El monitoreo permanente forma parte de la estrategia nacional emprendida para contener la dispersión de la plaga y preservar el estatus sanitario indispensable para la movilización y exportación de ganado. La detección oportuna de nuevos casos se ha convertido en un elemento clave para evitar mayores restricciones comerciales.
La situación adquiere especial relevancia porque la ganadería representa una de las principales actividades económicas del estado. Cualquier afectación sanitaria puede traducirse en pérdidas para los productores, retrasos en la comercialización y mayores costos para mantener los controles zoosanitarios.
La estrategia de contención se desarrolla de manera paralela a la cooperación entre México y Estados Unidos para erradicar la plaga mediante la liberación de moscas estériles y el fortalecimiento de las medidas de vigilancia, una política que busca proteger la producción pecuaria de ambos países.
La Clave
El gusano barrenador dejó de ser únicamente un problema veterinario. Hoy representa un asunto de seguridad económica para Durango. Mantener el control sanitario significa proteger la competitividad de la ganadería y preservar uno de los motores productivos más importantes del estado.
















