Empresarios cuestionan la derrama económica y reportan el cierre de siete establecimientos durante el año

DURANGO, DGO.- El balance económico de la Feria Nacional Francisco Villa volvió a evidenciar que el éxito de un evento masivo no siempre se traduce en beneficios para toda la actividad comercial. Mientras las autoridades destacan la asistencia y el dinamismo registrado durante las festividades, empresarios locales aseguran que una parte importante del comercio permaneció al margen de esa derrama.

El Consejo de Empresarios Jóvenes informó que varios de sus afiliados reportaron ventas por debajo de las expectativas durante el periodo ferial e incluso confirmó que siete negocios cerraron sus puertas en lo que va del año, reflejo de un entorno económico que continúa siendo complejo para las pequeñas y medianas empresas.

Los empresarios reconocieron que la Feria genera movimiento económico en sectores específicos como hotelería, entretenimiento y servicios relacionados con el recinto ferial. Sin embargo, consideran que ese dinamismo no logra extenderse al resto de la economía urbana, particularmente al comercio establecido fuera del perímetro de la feria.

El contraste abre nuevamente el debate sobre la forma de medir el impacto económico de los grandes eventos públicos. Más allá de la afluencia de visitantes o de la ocupación hotelera, el desafío consiste en que la derrama alcance también a los pequeños comercios que sostienen buena parte de la actividad económica cotidiana de la ciudad.

La Clave

La discusión ya no es si la Feria genera actividad económica, sino cómo se distribuyen sus beneficios. Cuando el comercio establecido no percibe esa derrama, el éxito institucional y la realidad económica comienzan a recorrer caminos distintos. Esa diferencia también forma parte de la evaluación ciudadana sobre las políticas de desarrollo económico.