DURANGO, DGO.- La suspensión en la movilización y exportación de ganado derivada de la emergencia sanitaria por el gusano barrenador comenzó a reflejarse en la economía de los municipios ganaderos de Durango. Diputados locales y representantes del sector advirtieron que la falta de ventas mantiene detenido el flujo de recursos que normalmente sostiene buena parte de la actividad comercial en esas regiones.
La disminución del circulante impacta no sólo a los productores pecuarios, sino también a comercios, prestadores de servicios, transportistas y trabajadores que dependen de la derrama económica generada por la actividad ganadera. Ante este escenario, se planteó la necesidad de acelerar apoyos extraordinarios y fortalecer las medidas sanitarias para recuperar cuanto antes el mercado de exportación.
La crisis dejó de ser exclusivamente zoosanitaria para convertirse en un problema económico regional. Mientras la frontera permanezca cerrada al ganado mexicano, Durango enfrentará el desafío de sostener la actividad productiva en municipios donde la ganadería representa uno de los principales motores de ingreso y consumo.
















