(HECHA CON IA)

DURANGO, DGO.- La captura de Leonel García, alias “El 40”, cerró nueve días de operativos federales que colocaron nuevamente a Durango en el centro de la estrategia nacional de seguridad. El despliegue de Ejército, Marina y Guardia Nacional confirmó la relevancia regional de una estructura criminal con presencia en Durango, Chihuahua y Zacatecas, recordando que la entidad sigue formando parte de corredores estratégicos para el crimen organizado en el norte del país.

Pero la seguridad no fue el único foco de presión. Mientras los reflectores se concentraban en los operativos federales, distintos sectores productivos expusieron señales de desgaste económico. Hoteleros y restauranteros advirtieron que las restricciones comerciales de FIFA impedirán que muchos negocios aprovechen el Mundial. Al mismo tiempo, la alerta por gusano barrenador redujo drásticamente la movilización ganadera y textileros denunciaron que la producción de uniformes escolares benefició a empresas foráneas antes que a talleres locales.

A este escenario se suma el conflicto que mantiene la CNTE en torno al caso Dinamita, ahora trasladado al ámbito nacional mediante caravanas y movilizaciones. Los hechos parecen distintos, pero comparten una misma lectura: Durango enfrenta presiones simultáneas en seguridad, economía y gobernabilidad. Ninguna de ellas explica por sí sola el momento actual del estado; juntas comienzan a dibujar una agenda cada vez más compleja.

NUEVE DÍAS DE OPERATIVOS CULMINAN CON LA CAPTURA DE “EL 40”

La captura de Leonel García, alias “El 40”, representa el resultado más relevante de una ofensiva federal que durante nueve días mantuvo una intensa movilización de fuerzas de seguridad en distintas regiones de Durango. El operativo involucró a más de 80 elementos del Ejército, Marina y Guardia Nacional, además del apoyo de un helicóptero Black Hawk, y concluyó con aseguramientos de vehículos, armamento y un inmueble señalado como centro de operaciones de la organización.

Las autoridades identifican a “El 40” como uno de los principales líderes de Los Cabrera, grupo criminal con presencia en Durango, Chihuahua y Zacatecas. Diversos reportes de inteligencia y seguridad han ubicado históricamente a esta estructura dentro del bloque afín a Ismael “El Mayo” Zambada, manteniendo influencia en corredores estratégicos utilizados para actividades ilícitas en la región norte del país.

Más allá de la captura, el operativo exhibe la importancia que conserva Durango dentro de la geografía criminal del norte de México. El despliegue exclusivo de fuerzas federales y la duración de las acciones reflejan el nivel de prioridad otorgado al objetivo, así como la relevancia de las disputas que continúan desarrollándose en territorios vinculados a las distintas facciones del Cártel de Sinaloa.