Durango, Dgo.- La dirigencia del Sindicato de Unidad Municipal del Ayuntamiento de Durango (SUMAD) lanzó un llamado público para denunciar lo que considera un ambiente de desigualdad y exclusión que afecta a parte de la base trabajadora del gobierno municipal, situación que, advierte, no sólo impacta a los empleados, sino también a sus familias.
A través de un posicionamiento firmado por la secretaria general del sindicato, Alicia González, se cuestionaron las condiciones bajo las cuales algunos trabajadores acceden a oportunidades de crecimiento laboral y beneficios dentro de la administración, al señalar que existen empleados que se sienten relegados y sin las mismas posibilidades que otros compañeros.
Aunque el comunicado no menciona casos específicos ni nombres de funcionarios responsables, el mensaje refleja un creciente malestar entre sectores de la plantilla laboral, donde persiste la percepción de que los derechos y oportunidades no se distribuyen bajo criterios de igualdad.
La líder sindical sostuvo que la justicia laboral no puede depender de privilegios ni favoritismos, sino de reglas claras y transparentes que garanticen un trato equitativo para todos los trabajadores.
El posicionamiento también pone sobre la mesa un aspecto poco abordado en los conflictos laborales: las consecuencias sociales y familiares que generan las condiciones de incertidumbre o exclusión dentro de los centros de trabajo. Según expone el sindicato, cuando un empleado ve limitadas sus posibilidades de desarrollo o percibe un trato injusto, las repercusiones terminan trasladándose al hogar, afectando la estabilidad emocional y económica de las familias.
La declaración surge en un contexto donde diversos sectores laborales han manifestado demandas relacionadas con mejores condiciones de trabajo, transparencia en los procesos internos y respeto a los derechos adquiridos.
SUMAD aseguró que continuará defendiendo a los trabajadores municipales y exigirá que prevalezcan principios de igualdad, respeto y justicia dentro de la administración pública, en medio de reclamos que evidencian la necesidad de revisar las políticas internas de atención al personal.
El pronunciamiento deja entrever que, más allá de los discursos oficiales sobre bienestar laboral, persisten inconformidades que mantienen abierta la discusión sobre las condiciones reales que enfrentan cientos de trabajadores del Ayuntamiento de Durango.















