DURANGO, DGO.- Comerciantes del Centro Histórico y cámaras empresariales denunciaron un incremento en llamadas de extorsión y mensajes fraudulentos enviados mediante SMS, donde delincuentes simulan multas de tránsito o requerimientos oficiales para obtener datos bancarios.
El fenómeno ocurre semanas después de que empresarios reconocieran públicamente que muchos comercios “aprendieron a vivir” con amenazas y cobros de piso telefónicos. Ahora el problema evoluciona hacia esquemas digitales más sofisticados y difíciles de rastrear.
El impacto va más allá de pérdidas económicas. El crecimiento de fraudes fortalece la percepción de vulnerabilidad institucional y alimenta desconfianza hacia corporaciones de seguridad y sistemas de prevención del delito.















