DURANGO, DGO.- La violencia en comunidades serranas de Tamazula continúa afectando directamente la prestación de servicios públicos esenciales. En la comunidad de El Durazno, personal médico y docentes abandonaron temporalmente la zona tras reportes de enfrentamientos, presencia armada y riesgo para trabajadores del sector público.

Medios nacionales y locales documentaron que además de los hechos violentos, las comunidades enfrentan problemas de abastecimiento de alimentos, combustible y movilidad. La situación obligó a suspender parcialmente actividades educativas y de atención médica en una región históricamente golpeada por presencia criminal.

El caso refleja el impacto territorial de la inseguridad en Durango, particularmente en zonas serranas donde el Estado mantiene limitada capacidad operativa. La salida de maestros y médicos no sólo afecta servicios básicos, también evidencia pérdida de control institucional en regiones donde la población queda cada vez más aislada y vulnerable.