DURANGO, DGO.- El sector de la construcción enfrenta uno de sus momentos más complejos en años. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción reportó que los insumos han incrementado hasta en 50% en lo que va de 2026, impactando directamente en la viabilidad de proyectos de vivienda y obra privada.

Este aumento no solo encarece nuevas construcciones, también afecta proyectos en curso, obligando a desarrolladores a detener, redimensionar o incluso cancelar inversiones. La consecuencia inmediata es una desaceleración del sector, uno de los principales generadores de empleo en la entidad.

El efecto multiplicador es relevante: menos construcción significa menos empleo temporal, menor demanda de materiales y menor dinamismo económico. En términos reales, el incremento de costos está trasladando el problema a toda la cadena productiva, debilitando uno de los pilares del crecimiento local.