La movilización por calidad y abastecimiento de agua en Guadalajara terminó con 39 personas detenidas, 28 policías lesionados y 31 civiles que requirieron atención médica, según el Gobierno de Jalisco. Familiares y colectivos reportaron una cifra mayor de detenciones y denunciaron posibles arbitrariedades e incomunicación.
La autoridad sostuvo que un grupo ajeno a la protesta provocó los enfrentamientos; organizaciones y manifestantes cuestionaron esa explicación. Durante la noche se informó de la liberación de algunas personas, mientras universidades solicitaron proteger a integrantes de sus comunidades y garantizar procedimientos legales.
El conflicto exige responder a dos asuntos: la demanda de agua de calidad y el esclarecimiento del uso de la fuerza. Resolver únicamente las detenciones dejaría pendiente el problema que originó la movilización. La respuesta gubernamental debe ofrecer información verificable sobre el servicio y sobre las responsabilidades de quienes participaron en los hechos.










