Un ataque ruso alcanzó autobuses de pasajeros en Kramatorsk, en la región ucraniana de Donetsk, y dejó decenas de personas muertas y numerosos heridos. Los balances aumentaron durante la mañana mientras continuaban las labores de emergencia. La ciudad permanece expuesta a las operaciones militares por su proximidad al frente.
El impacto sobre transporte civil muestra el riesgo que enfrentan quienes siguen en localidades parcialmente evacuadas. Las personas que permanecen necesitan desplazarse para trabajar, abastecerse y recibir atención, aun bajo ataques constantes. Los balances de víctimas todavía requieren actualización conforme avancen las labores y la identificación de las personas afectadas.
La ofensiva vuelve a colocar la protección de civiles en el centro de la guerra. Además de las pérdidas humanas, los ataques deterioran la conectividad y la capacidad de mantener servicios cotidianos. El episodio exige esclarecer las circunstancias del bombardeo y documentar sus consecuencias, mientras persiste la necesidad de protección y asistencia para la población.










