INFOGRAFÍA HECHA POR IA

DURANGO, DGO.— Aunque la estadística oficial reporta una disminución en los accidentes de tránsito, Durango mantiene un promedio de 26 percances diarios, equivalente a uno cada 55 minutos. La reducción frente al periodo anterior no elimina una frecuencia que continúa generando personas lesionadas, daños materiales y presión sobre los servicios de emergencia.

Los datos del INEGI muestran que la siniestralidad vial dejó de ser un hecho ocasional para convertirse en un problema cotidiano. Cada accidente puede representar atención hospitalaria, incapacidad laboral, pérdida de ingresos y gastos que terminan absorbiendo las familias, particularmente cuando los vehículos involucrados no cuentan con seguro.

La velocidad, el consumo de alcohol, el uso del teléfono y otras distracciones al conducir permanecen entre los principales factores de riesgo. A ello se suma el crecimiento de la circulación de motocicletas, cuyos ocupantes enfrentan una mayor exposición ante cualquier impacto.

La disminución estadística debe leerse con cautela: bajar el número de percances no significa que el problema esté resuelto. Un promedio de 26 accidentes diarios revela que los operativos temporales y las campañas preventivas todavía no consiguen modificar de fondo la conducta vial.

Durango necesita pasar de la reacción después del choque a una política permanente de prevención, con vigilancia sostenida, educación vial, control de velocidad y aplicación efectiva de sanciones. Mientras un accidente ocurra cada 55 minutos, la calle seguirá cobrando una factura que ninguna reducción porcentual puede ocultar.