DURANGO, DGO.- La investigación por la muerte de cinco recién nacidos en el Hospital General de Zona número 1 del IMSS se concentra en la posible responsabilidad profesional del personal médico, mientras las familias mantienen su exigencia de justicia y esclarecimiento pleno de los hechos.

La Fiscalía General de la República reporta un avance cercano al 50 por ciento en las indagatorias, luego de la presentación de una quinta denuncia. Entre las líneas abiertas se encuentran la posible comisión de homicidio culposo, errores en la atención hospitalaria y eventuales irregularidades en actas o certificados de defunción.

El señalamiento de un probable error humano desplaza la explicación inicial centrada únicamente en la presencia de una bacteria. La investigación deberá establecer quién tomó las decisiones médicas, cuándo se detectó el riesgo, si se activaron oportunamente los protocolos de aislamiento y por qué las familias no recibieron información completa desde el inicio.

La disculpa pública del director general del IMSS, Zoé Robledo, reconoce la gravedad institucional del caso, pero no sustituye el deslinde de responsabilidades. Para los padres, el problema ya no es sólo conocer qué provocó las muertes, sino determinar si pudieron evitarse.