
Cardiff, Reino Unido.- Los dirigentes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte, reunidos en Cardiff este lunes, afirmaron en una declaración conjunta su “derecho a la autodeterminación”, y subrayaron que el futuro de esos territorios está “en la Unión Europea”.
Tanto Escocia como Gales e Irlanda del Norte están gobernados actualmente por líderes independentistas. Una situación inédita desde que se pusieron en marcha instituciones autónomas en esos territorios del Reino Unido, en 1999.
El primer ministro galés, Rhun ap Iorwerth, jefe del partido Plaid Cymru, recibió a John Swinney, primer ministro escocés y dirigente del Partido Nacional Escocés (SNP), Michelle O’Neill, la primera ministra norirlandesa y vicepresidenta del Sinn Féin, y también a Mary Lou McDonald, presidenta de esa formación.
Los líderes se reunieron como dirigentes de sus partidos, y no como representantes de sus respectivos gobiernos.
“Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación”, escribieron los dirigentes. “Ningún gobierno de Westminster [británico] tiene derecho a poner trabas a la democracia”.
“Instamos al gobierno británico a preparar, planificar y facilitar los cambios constitucionales”, agregaron.
Asimismo, destacaron que “el futuro de nuestras naciones está en la Unión Europea”, y consideraron que el brexit había “perjudicado” a sus territorios.
Los sucesivos gobiernos británicos siempre se han opuesto a la organización de referendos sobre la independencia desde el que se celebró en 2014 en Escocia, en el que el 55% de los votantes se pronunciaron en contra de la independencia.
La semana pasada, Downing Street cerró la puerta a cualquier esperanza de que esa postura se suavice.
El poder central “ya no funciona”
La reunión tuvo lugar después de que Donald Trump causara sorpresa el pasado fin de semana al considerar que sería “fantástico” que la República de Irlanda e Irlanda del Norte se unificaran.
“Por la forma en que lo veo, eventualmente sucederá. Bien podría suceder ahora”, dijo a la prensa durante su visita a Irlanda.
El Sinn Féin aboga por que se organice un referéndum antes de 2030.
Pero Londres se atiene a los acuerdos de paz del Viernes Santo, firmados en 1998 para poner fin a los enfrentamientos en Irlanda del Norte. Según ese pacto, se puede organizar un referéndum siempre y cuando una mayoría de los habitantes de esa provincia británica sea proclive a votar a favor de la unificación.
En cuanto a las declaraciones de Trump, Downing Street aún no reaccionó oficialmente pero remitió a unas declaraciones del primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, que dijo recientemente que ese tema “no está de actualidad”.
Y, mientras que para John Swinney lo ideal sería celebrar una votación sobre la independencia de Escocia en los próximos cinco años, el primer ministro galés no aludió a ningún plazo concreto, prefiriendo “dejar la cuestión del calendario en manos del pueblo galés”.
Pero, en cualquier caso, “cada vez [está más claro] que Westminster [el poder central] no funciona”, recalcó Rhun ap Iorwerth.







