DURANGO, DGO.- El Congreso de Sinaloa designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina, en sustitución de Rubén Rocha Moya, quien volvió a separarse del cargo tras el rechazo político que provocó su efímero intento de regresar al gobierno estatal.

Domínguez Nava fue secretaria de Educación en la administración de Rocha Moya, pero posteriormente se distanció del mandatario y se convirtió en una expresión crítica dentro de Morena. Su nombramiento no representa solamente un relevo institucional: modifica el equilibrio interno del partido y desplaza temporalmente al grupo rochista del control directo del Ejecutivo.

La nueva gobernadora llega en medio de la crisis política provocada por las acusaciones estadounidenses contra Rocha Moya, la investigación abierta en México y la disputa anticipada por la candidatura de Morena en 2027. Su cercanía con la senadora Imelda Castro añade otro elemento: el interinato podría convertirse en la plataforma desde la cual se reorganice el poder morenista en Sinaloa.

LECTURA: Morena resolvió la ausencia de gobernador, pero no la crisis. Con Domínguez Nava, el poder cambia de manos dentro del propio partido y comienza formalmente la etapa posterior al rochismo.