INFOGRAFÍA HECHA CON IA

DURANGO, DGO.- La economía de Durango acumula señales de debilitamiento en tres de sus principales motores. El empleo formal perdió terreno durante julio, la actividad industrial redujo las horas trabajadas y las remuneraciones, y la minería registró una menor producción de plata y plomo.

Los indicadores no deben observarse como hechos aislados. Cuando las empresas disminuyen jornadas e ingresos laborales, anticipan una reducción de su actividad que puede derivar en nuevos ajustes de personal. El efecto se extiende después al comercio y los servicios, porque las familias disponen de menos dinero para consumir.

La minería tampoco logró compensar esa debilidad. La caída en la producción de dos metales relevantes reduce la capacidad del sector para sostener empleo y derrama económica en los municipios que dependen de la actividad extractiva.

El retroceso simultáneo del empleo, la industria y la minería contradice la narrativa de una economía impulsada por nuevas inversiones. Durango todavía no enfrenta un desplome, pero los datos advierten que los proyectos anunciados no han sido suficientes para fortalecer la planta productiva ni trasladar el crecimiento prometido a la economía cotidiana.