
Teherán. El presidente Donald Trump aseguró ayer que hoy se reanudarán negociaciones con Irán, probablemente por conducto de intermediarios. Aseveró que conversaciones con Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y la república islámica lo impulsaron a cancelar lo que habría sido el ataque, “con mucho, el más grande desde la Segunda Guerra Mundial”.
Al cierre de esta edición, Irán no se había pronunciado sobre estas declaraciones, pero horas antes rechazó el anuncio formulado por Trump la noche del sábado y aseveró que no se había alcanzado acuerdo alguno sobre el estrecho de Ormuz, aunque indicó que había gestiones para reactivar el protocolo de negociación alcanzado a mediados de junio que puso una pausa a los bombardeos mutuos.
A bordo del Air Force One, Trump señaló ayer a la prensa: “obviamente, (los iraníes) no quieren ser atacados. Sabían la magnitud del ataque porque lo vieron formarse.
“Ahora lo que estamos haciendo es hablarles en forma de negociación. Comienza mañana (hoy) en la tarde”, indicó sin proveer detalles del lugar del encuentro o de los actores participantes.
El sábado, el magnate republicano retiró sus amenazas de un ataque masivo contra Irán, del que dijo que habría sido el más grande “desde la Segunda Guerra Mundial”. Resaltó que el marco de un acuerdo estaba allí.
Ayer, Trump refirió que tanto Irán como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar –los tres últimos, socios de Estados Unidos– le solicitaron aplazar los golpes.
“Cuando los aliados pidieron que se cancelara, tienes que decir algo así como: ‘Bueno, ya veremos’. Y la razón por la que lo piden es que creen que hay un acuerdo”, señaló.
“Hay un acuerdo sobre (el estrecho de Ormuz) y habrá un acuerdo en lo nuclear, o la desnuclearización de Irán”, añadió.
“Habría tomado muchos, muchos años para construir de nuevo si era posible, y no creo que hubiera sido posible reconstruirlo”, manifestó sobre la eventual escala de los ataques.
Sobre el posible traslado de tropas estadunidenses de las bases en Kuwait y Bahréin hacia ubicaciones más alejadas, respondió: “no quiero hacer comentarios al respecto”.
El Pentágono, “listo para la acción”: Hegseth
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, publicó en X que el Pentágono sigue “listo para la acción”.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo ayer en X antes de las más recientes declaraciones de Trump que su país debe “obligar” a Estados Unidos a mantenerse comprometido con el memorándum de entendimiento firmado entre ambos países y afirmó que éste “será el eje central” de las “relaciones exteriores de Irán en el futuro”.
Irán desmintió en las últimas horas de ayer el mensaje de Trump de la noche del sábado sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, al asegurar que no se ha llegado a ningún acuerdo sobre el estratégico paso marítimo.
“Simplemente es falso”, dijeron fuentes del equipo negociador iraní a la agencia Fars, que también recibió el desmentido bajo anonimato por parte de responsables militares.
“Mientras continúen los actos hostiles y maliciosos de Estados Unidos, el estrecho seguirá cerrado”, añadieron las fuentes.
La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, también desmintió el mensaje de Trump en el que explicaba que decidió suspender las últimas operaciones contra Irán, a petición de Teherán, con vistas a la posible reapertura del estrecho.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, anunció que las conversaciones bilaterales con Omán sobre el estatus del estrecho entraron en su fase final y reiteró que Estados Unidos no participa en ellas; además, tuvo conversaciones con su par saudita, Faisal bin Farhan al Saud, en relación con los esfuerzos para reducir las tensiones.
El portavoz de la cancillería de Irán, Esmail Baghaei, declaró que el estrecho de Ormuz “nunca volverá a la situación anterior a la guerra” y recalcó que las pláticas con Omán se limitan a una nueva ruta de tránsito aceptable para ambas partes, sin relación con la apertura o el cierre del paso, reportó Al Jazeera.
Y en Nueva York, un trofeo dorado de tres metros de altura que se burla de Trump por su “entusiasta participación en la guerra de Irán” apareció en Foley Square.
La estatua fue creada por el colectivo artístico anónimo de protesta Secret Handshake, el cual se dedica a instalar esculturas satíricas en espacios públicos de Washington y Nueva York.


