DURANGO, DGO.- Durango vivió durante el fin de semana una nueva fase de la ofensiva federal contra el crimen organizado. Entre la tarde del viernes 10 de julio y la madrugada de este domingo, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Guardia Nacional ejecutaron una serie de cateos y operativos coordinados que dejaron como saldo el aseguramiento de vehículos con blindaje artesanal, cartuchos, equipo balístico, fauna silvestre protegida y diversos inmuebles bajo resguardo federal.
El golpe de mayor impacto ocurrió en la capital del estado, donde fuerzas federales desmantelaron un taller clandestino dedicado al acondicionamiento de vehículos con blindaje artesanal, conocidos en el lenguaje criminal como “monstruos”. En el inmueble fueron asegurados cinco vehículos, tres de ellos modificados con estructuras metálicas de protección, además de 914 cartuchos útiles de distintos calibres, cristales balísticos, aros reforzados y diverso material utilizado para transformar unidades en vehículos de combate.
De manera paralela, durante el mismo viernes, personal del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional desplegó un operativo en el municipio de Canatlán, donde se realizaron cateos e intervenciones enfocadas al aseguramiento de armamento y equipo táctico, ampliando el radio de acción de la estrategia federal más allá de la capital.
Las acciones continuaron el sábado con un cateo en un inmueble de la colonia La Huerta, en la ciudad de Durango, donde la FGR, con apoyo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), aseguró dos tigres blancos mantenidos presuntamente de manera ilegal. Aunque la investigación se centra en delitos contra la biodiversidad, el caso también forma parte de las indagatorias sobre estructuras vinculadas con la delincuencia organizada.
Durante el resto del fin de semana persistieron los recorridos militares y de la Guardia Nacional en municipios de la región sierra y otros puntos considerados estratégicos, manteniendo presencia permanente en carreteras, comunidades y zonas de vigilancia prioritaria.
Una estrategia contra la capacidad operativa
Más allá de los aseguramientos individuales, los operativos revelan un cambio en la estrategia federal. Las acciones ya no se concentran exclusivamente en la captura de objetivos criminales, sino en destruir la infraestructura que permite a las organizaciones delictivas sostener sus operaciones.
El desmantelamiento de talleres de blindaje representa un golpe particularmente sensible, ya que estos inmuebles constituyen centros especializados donde los grupos criminales transforman vehículos convencionales en unidades capaces de soportar enfrentamientos armados y transportar personal, armamento o cargamentos ilícitos bajo mayores niveles de protección.
El aseguramiento de cristales balísticos, estructuras de acero y componentes especializados confirma además la existencia de cadenas de suministro y procesos técnicos cada vez más sofisticados para fortalecer la movilidad de estas organizaciones.
Una ofensiva que mantiene continuidad
Los operativos del fin de semana se suman a los importantes aseguramientos realizados durante las últimas semanas en Durango, entre ellos el decomiso de más de siete millones de pesos en efectivo, armas, vehículos y diversos cateos ejecutados en la capital y otros municipios.
En conjunto, las acciones muestran una estrategia sostenida orientada a debilitar las capacidades financieras, logísticas y operativas de las estructuras criminales que mantienen presencia en la entidad.
Aunque hasta este lunes las autoridades federales no han informado sobre nuevas detenciones relacionadas con los operativos del fin de semana, la continuidad de los cateos y la naturaleza de los aseguramientos indican que la ofensiva federal mantiene como prioridad desarticular la infraestructura que permite operar a los grupos delictivos antes que privilegiar únicamente la captura de sus integrantes.















